El pasado 23 de marzo, la Patrulla Ambiental de la Policía de Córdoba llevó a cabo el rescate de un mono carayá (Alouatta caraya) en una vivienda del barrio Villa El Libertador. El hecho se produjo tras el aviso de un vecino que alertó al 911 sobre la presencia del animal silvestre en el comedor de una casa ubicada en la calle Arani al 5600.
Los agentes constataron que el ejemplar no presentaba lesiones ni signos de maltrato, por lo que su estado general era bueno. Finalmente, el mono fue trasladado al Centro de Rescate del Parque de la Biodiversidad, donde quedó bajo resguardo para una evaluación veterinaria más exhaustiva.
Intervención judicial
Al tratarse de un animal exótico, el caso quedó en manos de la justicia y fue asentado en la Unidad Judicial N°18, según informó el comisario Luis Quevedo.
Este episodio no es aislado: días antes, la Gendarmería Nacional había rescatado otro mono carayá en el barrio Puerta de Hierro (La Matanza, Buenos Aires), donde el animal estaba enjaulado en una vivienda particular.

El mono carayá en Argentina
El mono carayá es una especie distribuida en el noroeste argentino, aunque su hábitat natural son las selvas y bosques. Es uno de los mamíferos silvestres más comercializados ilegalmente, lo que lo convierte en una especie vulnerable.
Su conservación es fundamental por varias razones:
- Regeneradores del bosque: al alimentarse de hojas y frutos, dispersan semillas que facilitan la recuperación de selvas y bosques ribereños.
- Centinelas epidemiológicos: son altamente susceptibles a la fiebre amarilla; su muerte masiva alerta sobre la circulación del virus y permite vacunar a la población.
- Situación vulnerable: categorizados como “Vulnerables” en Argentina debido a la fragmentación del hábitat, incendios y tráfico ilegal.
- Monumento Natural: en provincias como Misiones, han sido declarados Monumento Natural para reforzar su protección.
Proyecto Carayá y conservación
Iniciativas como el Proyecto Carayá trabajan en la rehabilitación y conservación de estos primates, promoviendo la educación ambiental y la lucha contra el mascotismo y el tráfico ilegal de fauna.
La protección de esta especie no solo asegura la biodiversidad, sino también la salud de los ecosistemas y la prevención de enfermedades.
El rescate del mono carayá en Córdoba refleja la importancia de la intervención rápida de las autoridades y la necesidad de fortalecer las políticas contra el tráfico ilegal de fauna. La conservación de esta especie es esencial para mantener el equilibrio ecológico y proteger la salud pública.



