Un operativo en Pocito, San Juan, dejó al descubierto un “zoológico” clandestino en una finca rural. La intervención fue realizada por la División Policía Rural, que detectó la tenencia irregular de animales silvestres y exóticos.
Además, el procedimiento se llevó a cabo en el predio conocido como “La Isolina”, ubicado en Callejón Morla, entre calle 7 y calle 8. Allí, un cuidador presentó documentación vencida al ser requerido por las autoridades.
En consecuencia, se inició un expediente por infracción a normativas vigentes, mientras los ejemplares quedaron bajo la órbita de la Secretaría de Ambiente para definir su destino.
Especies halladas y condiciones de tenencia irregular
Durante la inspección se constató la presencia de diversas especies. Entre ellas, se encontraban llamas, ciervos colorados, un loro paraguayo, guacamayos y antílopes de la India.
Sin embargo, el lugar no contaba con habilitación para la tenencia de fauna silvestre. Tampoco cumplía con las condiciones necesarias para garantizar el bienestar de los animales.
Por lo tanto, el caso expone una problemática persistente: la existencia de circuitos informales que mantienen especies fuera de su hábitat natural.

Intervención judicial y medidas administrativas
Tras el hallazgo, se dio intervención al Juzgado de Falta y Convivencia local. La autoridad judicial dispuso avanzar con las actuaciones correspondientes ante la infracción detectada.
Al mismo tiempo, organismos ambientales evaluaron la situación de los animales. Este proceso incluye determinar su estado de salud y posibles destinos en centros especializados.
De este modo, el operativo no solo busca sancionar la irregularidad, sino también garantizar la recuperación de los ejemplares involucrados.
Por qué se cerraron los zoológicos en Argentina y desde cuándo
El caso vuelve a poner en discusión el rol de los zoológicos tradicionales. En Argentina, este modelo comenzó a ser cuestionado con fuerza a partir de la década de 1990.
Posteriormente, desde los años 2010, varias ciudades iniciaron procesos de reconversión. Un ejemplo emblemático fue el cierre del zoológico de Buenos Aires en 2016, transformado en un ecoparque.
Estas decisiones respondieron a un cambio de paradigma. La exhibición de animales en cautiverio dejó de considerarse compatible con el bienestar animal y la conservación.

Un cambio de enfoque hacia la conservación y la educación ambiental
Los zoológicos tradicionales fueron reemplazados progresivamente por espacios centrados en la rehabilitación y la educación. Estos nuevos modelos priorizan el respeto por la fauna.
Además, se busca evitar el estrés, el hacinamiento y las condiciones artificiales que caracterizaban a muchos recintos antiguos. La conservación pasó a ser el eje principal.
En este sentido, los ecoparques y reservas cumplen un rol clave. Funcionan como centros de rescate y concientización, promoviendo una relación más ética con la naturaleza.
Un problema vigente: tráfico y tenencia ilegal de fauna
A pesar de los avances, la tenencia ilegal de animales continúa siendo un desafío. Casos como el de Pocito evidencian que estas prácticas aún persisten.
Asimismo, el tráfico de especies representa una de las principales amenazas para la biodiversidad. Muchas veces implica extracción ilegal, transporte inadecuado y altas tasas de mortalidad.
En definitiva, el rescate de estos animales no solo expone una infracción. También funciona como recordatorio de la necesidad de fortalecer controles y profundizar la educación ambiental para proteger la fauna.



