La Municipalidad de Bariloche formalizó qué hacer con los caballos que deambulan solos por las calles. A través de la Resolución Nº 659, el intendente creó el Programa Municipal de Adopción Responsable de Equinos.
De este modo, se intenta dar una salida institucional a una situación que venía creciendo. La presencia de animales sueltos ya provocaba accidentes de tránsito, riesgos sanitarios y preocupación vecinal.
Además, la falta de un procedimiento específico generaba un vacío operativo. Por lo tanto, el municipio avanzó en una herramienta que permite intervenir de manera ordenada y con criterios de bienestar animal.

¿Cómo funcionará el Programa Municipal de Adopción Responsable de Equinos?
El programa estará a cargo de la Dirección de Sanidad Animal, dependiente de la Secretaría de Protección Ciudadana. Asimismo, alcanzará a todos los equinos encontrados sin dueño identificable dentro del ejido municipal.
Una vez capturados, los animales serán evaluados por un veterinario. Luego serán desparasitados y registrados, antes de quedar disponibles para su adopción responsable.
La normativa se apoya en la Ordenanza Nº 392, de 1994, que regula la tenencia de ganado mayor, y en la Ordenanza Nº 1931, de 2009, que establece el Plan Municipal de Control de la Fauna Urbana. Así, el nuevo esquema se integra a marcos legales ya vigentes.
Requisitos estrictos para garantizar la tenencia responsable
Quienes deseen adoptar deberán acreditar que cuentan con un predio adecuado. En ese sentido, será obligatorio disponer de cerramiento perimetral que impida que el animal vuelva a la vía pública.
Además, la persona adoptante deberá firmar una declaración jurada de tenencia responsable. También tendrá que registrar el caballo a su nombre dentro de los diez días hábiles posteriores a la adopción.
Por otra parte, cada seis meses se exigirá la presentación de un informe veterinario certificado. A su vez, el municipio podrá realizar inspecciones cuando lo considere necesario, y el incumplimiento podrá derivar en la revocación de la adopción y el secuestro preventivo del animal.

Una iniciativa con múltiples beneficios ambientales y sociales
La puesta en marcha del programa aporta previsibilidad y control. En consecuencia, se reducen los riesgos de accidentes y se mejora la seguridad vial.
Asimismo, el monitoreo sanitario periódico contribuye a prevenir enfermedades y a resguardar tanto la salud animal como la salud pública. Esto fortalece una mirada integral que vincula ambiente y comunidad.
Finalmente, la iniciativa promueve una cultura de responsabilidad en la tenencia de animales de gran porte. Al ordenar la gestión de los equinos sueltos, la ciudad avanza hacia un modelo urbano más seguro, más equilibrado y ambientalmente más consciente.



