Un nuevo proyecto de ley apunta contra un problema silencioso, pero muy peligroso para todos los humanos: el arsénico en el agua potable de red.
Es que, según un estudio reciente del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), distintas zonas de la provincia de Buenos Aires presentan niveles de arsénico alarmantes.
Cabe resaltar que el arsénico es un gran riesgo para la salud humana y la exposición prolongada a este incluso puede causar cáncer y otras complicaciones de salud.
Arsénico en el agua de Buenos Aires: las zonas más afectadas
En particular, el mapa de calor de la ITBA muestra que las concentraciones del semimetal tóxico en casi 10 municipios bonaerenses superan los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para agua de consumo diario.
La noticia afecta a diversas localidades del conurbano, incluyendo a La Plata. Sin embargo, en la ciudad capital sólo se indica precaución (color amarillo, 12 ppb) en la zona entre Parque Saavedra y la Plaza presidente Hipólito Yrigoyen.

En realidad, las zonas más afectadas son:
- 9 de Julio
- Chivilcoy
- Roque Pérez
- Mercedes
- San Miguel del Monte
- Cañuelas
- Longchamps
- San Vicente
- General Belgrano
En general, la provincia de Buenos Aires es de las más afectadas del país por la presencia de este elemento químico tóxico en el agua.
El proyecto legislativo que busca visibilizar una crisis sanitaria silenciosa
Frente a este escenario, un nuevo proyecto de ley presentado por la diputada bonaerense Sabrina Sabat busca cuidar el consumo humano de agua con arsénico.
La legisladora propone la creación de un mapa interactivo en tiempo real para monitorear los niveles de arsénico en el agua de toda la provincia de Buenos Aires.
El proyecto de ley presentado en la Legislatura bonaerense busca que esta herramienta sea de acceso público, gratuita e irrestricta.
El objetivo es permitir el monitoreo constante y actualizado de los niveles de arsénico y otros contaminantes en el territorio provincial.
«La problemática de la presencia de arsénico en agua destinada a consumo humano es una crisis sanitaria silenciosa que afecta a vastas regiones de nuestro país y en particular a la provincia de Buenos Aires», explicó Sabat.

El riesgo de consumir arsénico en el agua
El arsénico en el agua representa un riesgo significativo para la salud pública.
La exposición prolongada a este contaminante puede causar diversos problemas de salud, desde afecciones cutáneas hasta enfermedades cardiovasculares y mayor riesgo de cáncer.
Según el ITBA, la ingesta sostenida en el tiempo de aguas contaminadas con arsénico «incrementa el riesgo de padecer un cuadro clínico tipificado como Hidroarsenicismo Crónico Regional Endémico (HACRE)». Este cuadro, sin tratamiento, puede generar patologías graves.
Entre las afecciones asociadas se encuentran el cáncer de pulmón, cáncer de laringe, tos crónica y/o persistente, y fibrosis pulmonar. La detección temprana resulta fundamental para prevenir complicaciones.
Los vecinos que sospechen que su agua contiene arsénico pueden acercar una muestra en botella plástica al ITBA en Iguazú 341 (Ciudad de Buenos Aires) entre las 8 y 18 horas, previo completar un formulario en línea.
«Las muestras se miden por lotes, es decir, una vez tengamos un número significativo de muestras se procede a su medición», informaron desde el ITBA. Y agregaron para los ciudadanos: «Cuando esto de lugar, nosotros le estaremos comunicando los resultados vía correo electrónico».
Los datos obtenidos se cargan posteriormente en el mapa con la ubicación suministrada.Reintentar



