En el corazón de la Amazonia brasileña, la creación de carreteras no solo conecta comunidades, sino que también pone en riesgo a la fauna local. Los monos y otros animales que descienden de los árboles para cruzar estas vías enfrentan peligros significativos debido al tráfico y al ruido. Consciente de este problema, la bióloga Fernanda Abra ha puesto en marcha el Proyecto Reconecta para ofrecer una solución innovadora.
Puentes Aéreos: Una Solución Ingeniosa en el Amazonas
Estos puentes de dosel, hechos de cables de acero y redes, están diseñados para permitir que los animales arborícolas crucen sobre las carreteras de manera segura. Desde su inicio en 2022, se han instalado 39 puentes a lo largo de una carretera federal entre Roraima y Amazonas y en Alta Floresta, Mato Grosso.
Las carreteras, aunque necesarias para la conectividad humana, fragmentan los hábitats naturales. Para las especies que dependen de los árboles, bajar al suelo es riesgoso y puede llevar al aislamiento, afectando su capacidad para buscar alimento y encontrar pareja.
Bajo el liderazgo de Abra, el proyecto busca reducir la mortalidad de animales y mejorar la conectividad entre los fragmentos de bosque. Estos puentes de dosel se monitorean con cámaras para rastrear qué especies los utilizan, revelando que ya se han registrado numerosos cruces de diversas especies, incluyendo el tamarino de manos doradas.
En Alta Floresta, un área rica en primates, se han observado cerca de 15,000 cruces en un período de 15 meses. Esta región alberga especies críticas como el zogue-zogue de Alta Floresta y el mico de Schneider.
Un aspecto crucial del proyecto es la colaboración con comunidades locales, como el pueblo indígena Waimiri-Atroari, y con instituciones como la Universidad Federal de Amazonas, para asegurar que estas estructuras se ubiquen estratégicamente.
El Reconecta ha sido reconocido con el Premio Whitley 2024 por su enfoque innovador. Este reconocimiento fortalece el objetivo de replicar estos puentes en más áreas de Brasil y otros países tropicales.
A pesar del éxito, el proyecto enfrenta desafíos continuos, como el peligro que representan las líneas eléctricas para los animales. Próximas fases incluirán medidas para mitigar estos riesgos, como el aislamiento y la modificación de tendidos eléctricos.
En resumen, mientras que los puentes de dosel no son una solución definitiva para la pérdida de hábitat, presentan una medida efectiva donde la intervención humana ya ha causado daño, contribuyendo a la conservación de la biodiversidad en la región amazónica.



