En 2023, un equipo científico logró filmar por primera vez el parto de una ballena cachalote hembra frente a la isla caribeña de Dominica.
El video muestra cómo 11 ballenas, en su mayoría hembras, trabajaron juntas para apoyar el nacimiento, elevando a la cría recién nacida sobre la superficie para que pudiera respirar. Este comportamiento cooperativo es extremadamente raro en el reino animal, fuera de los primates.
Cooperación y apoyo social
El parto completo duró unos 30 minutos, y durante horas después las ballenas sostuvieron a la cría en la superficie hasta que pudo nadar sola. Lo más llamativo fue la participación de madres, hermanas e hijas, incluso de individuos no emparentados, lo que confirma la cohesión social de los cachalotes, sociedades matriarcales donde las hembras lideran y protegen al grupo.
Los investigadores observaron además que las ballenas emitían sonidos específicos durante el alumbramiento, como chasquidos más lentos y prolongados, posiblemente para sincronizar sus movimientos y facilitar la cooperación.
Un avance científico y tecnológico
El hallazgo fue publicado en marzo de 2026 en las revistas Scientific Reports y Science. Los científicos desarrollaron software para analizar las imágenes y sonidos, abriendo nuevas preguntas sobre cómo se forman estos grupos y cómo saben cuándo acudir a apoyar un parto.
Este registro se enmarca en el Proyecto CETI (Cetacean Translation Initiative), que busca descifrar la comunicación de los cachalotes mediante inteligencia artificial avanzada:
- Traducción interespecie: utiliza aprendizaje automático para analizar miles de horas de clics y encontrar patrones similares a alfabetos humanos.
- Innovación tecnológica: emplea dispositivos de escucha y robótica no invasiva para estudiar a las ballenas en su entorno natural.

Conservación y ecología
Los cetáceos son considerados indicadores biológicos del estado de salud de los océanos. Comprender sus necesidades y su lenguaje puede mejorar las estrategias de conservación marina.
El registro del parto revela un nivel de cooperación social extremo, donde las “tías” y hermanas ayudan a la cría a sobrevivir, reforzando la importancia de proteger estas sociedades complejas.
Perspectiva filosófica y cultural
El Proyecto CETI también desafía el antropocentrismo, demostrando que otras especies poseen sistemas de comunicación complejos y culturas propias. Este descubrimiento fomenta una empatía profunda hacia la vida marina, motivando a la sociedad a proteger los ecosistemas que compartimos.
La filmación del parto de un cachalote representa un hito científico y cultural: abre una ventana al mundo social de las ballenas, confirma la cooperación extrema en momentos críticos y refuerza la relevancia de proyectos como CETI para comprender y conservar la vida marina.



