Dos nuevas especies de arañas tejedoras fueron descubiertas en el norte de la Amazonía ecuatoriana, en una expedición conjunta entre el Instituto Nacional de Biodiversidad (Inabio) y el Museo de Naturaleza de Hamburgo, según anunció la institución ecuatoriana.
Los hallazgos refuerzan el posicionamiento de Ecuador como uno de los países más biodiversos del mundo.
Nuevas especies de arañas inéditas y homenajes científicos
Las especies fueron denominadas:
- Spinepeira erwini, segunda especie descrita del género sudamericano Spinepeira, bautizada en homenaje al entomólogo estadounidense Terry Erwin
- Scoloderus neilli, sexta del género neotropical Scoloderus, nombrada por el botánico David Alan Neill
Spinepeira erwini se distingue por:
- Abdomen con tubérculo anterior que supera el largo del cefalotórax
- Proyecciones dorsales y tubérculos posteriores alargados
- Órganos reproductores de gran tamaño (espermatecas)
Scoloderus neilli posee:
- Tamaño pequeño
- Telarañas rectangulares
- Cabeza en forma de casco
- Abdomen color café con tonalidades amarillentas
Métodos innovadores y registros adicionales
Durante la investigación, también se localizaron ejemplares de arañas Pozonia, reportadas por primera vez en Ecuador.
Estos individuos fueron detectados mediante el método de fumigación de dosel, técnica desarrollada por Terry Erwin, que permite acceder a especies de invertebrados en la capa superior de la selva.
Ecuador: crisol biogeográfico y fuente inagotable de especies
Conforme a datos del Inabio, Ecuador alberga:
91 tipos de ecosistemas
- 65 boscosos
- 14 herbáceos
- 12 arbustivos
Su riqueza biológica se explica por su ubicación estratégica, en la confluencia de la cordillera de los Andes, la Amazonía, y la influencia de las corrientes oceánicas en el Pacífico. Esta combinación genera condiciones únicas para la evolución de especies endémicas y poco conocidas.
“Estos descubrimientos no solo amplían el conocimiento científico sobre los arácnidos neotropicales, sino que evidencian el rol clave del territorio ecuatoriano en el estudio de la biodiversidad planetaria”, señalaron desde Inabio.
Foto de portada: Inabio



