Un equipo internacional de científicos de la Universidad de Ginebra, el Consejo Nacional de Investigación de Italia (CNR-IGG) y el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) descubrió un reservorio de aproximadamente 6.000 km³ de magma bajo la región de Toscana, localizado entre 8 y 15 kilómetros de profundidad en las zonas de Larderello y Monte Amiata.
El hallazgo, publicado en Communications Earth & Environment, no representa una amenaza volcánica inmediata, pero abre oportunidades para la energía geotérmica y la extracción de litio y elementos de tierras raras, recursos esenciales para la transición energética global.
Comparación con supervolcanes
El volumen del reservorio toscano es comparable al de sistemas volcánicos como Yellowstone (EE.UU.), Toba (Indonesia) o Taupo (Nueva Zelanda).
Sin embargo, a diferencia de estos lugares, en Toscana no se han detectado cráteres, depósitos eruptivos ni deformaciones superficiales, lo que demuestra que grandes acumulaciones de magma pueden permanecer ocultas durante millones de años sin generar actividad volcánica visible.
Metodología empleada
El descubrimiento fue posible gracias a la tomografía de ruido ambiental, una técnica que analiza vibraciones naturales generadas por el mar, el viento y la actividad humana.
- Los sensores sísmicos captan las ondas.
- Las zonas donde las ondas avanzan más lentamente revelan la presencia de roca parcialmente fundida.
- El análisis tridimensional permitió reconstruir con detalle la geometría interna del reservorio.
Según Matteo Lupi, coordinador del estudio, “sabíamos que esta región es geotérmicamente activa, pero no se conocía un volumen tan grande de magma, comparable al de sistemas supervolcánicos”.

Potencial energético y económico
El superreservorio toscano podría impulsar:
- Yacimientos geotérmicos de gran escala, aprovechando el calor interno de la Tierra.
- Extracción de litio y tierras raras, indispensables para baterías, dispositivos electrónicos y tecnologías bajas en carbono.
- Consolidación de Toscana como referente europeo en potencial geotérmico y recursos estratégicos para la descarbonización.
Especialistas destacan que la combinación de energía geotérmica y acceso a minerales críticos convierte este hallazgo en un recurso doblemente valioso: energía limpia y materias primas para la transición energética.
Impacto científico y ambiental
El descubrimiento también amplía el conocimiento sobre fenómenos magmáticos en regiones aparentemente tranquilas. La metodología empleada, rápida y de bajo coste, no genera impacto ambiental y podría aplicarse en otras zonas del mundo para identificar depósitos ocultos.
De acuerdo con Gilberto Saccorotti del INGV, esta técnica “permite una exploración subsuperficial precisa y sostenible”, lo que refuerza su utilidad tanto en investigación fundamental como en aplicaciones prácticas.
El hallazgo del reservorio gigante de magma bajo Toscana representa un avance científico y tecnológico clave. No solo revela la existencia de un volumen comparable al de los mayores supervolcanes del planeta, sino que también ofrece una oportunidad única para aprovechar recursos críticos en la transición hacia una economía baja en carbono.



