El 8 de abril, investigadores y estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) recibieron una distinción especial por su aporte central en el diseño y desarrollo del satélite argentino Atenea, un proyecto que marcó un hito en la historia de la ingeniería aeroespacial nacional.
Cada integrante del equipo recibió un diploma en reconocimiento a su labor en el marco de la misión Artemis II de la NASA, que llevó astronautas a la órbita lunar por primera vez en más de medio siglo.
El satélite Atenea en acción
Lanzado el 1° de abril desde el Centro Espacial Kennedy, el microsatélite argentino logró operar con éxito en el espacio profundo, transmitiendo datos científicos y tecnológicos clave hacia la Tierra.
Durante su funcionamiento alcanzó una distancia superior a los 70.000 kilómetros, enviando información a estaciones terrestres de la CONAE.
Participación de la UNLP
El proyecto involucró a ingenieros y estudiantes del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), del Departamento de Ingeniería Aeroespacial y del grupo Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT).
- El CTA se encargó de la ingeniería de sistemas, parte de la estructura, el control térmico y la fabricación de piezas metálicas.
- El SENyT desarrolló tres subsistemas electrónicos clave: el de comunicaciones, la computadora de a bordo (OBC) y un receptor GNSS, además de cables y subsistemas accesorios.

Reconocimiento institucional
Durante el encuentro en el Rectorado, el vicepresidente de la UNLP, Fernando Tauber, destacó que el proyecto expresa “la versatilidad del conocimiento público y el verdadero sentido de la universidad argentina: agregar valor a nuestros recursos a partir del talento de los jóvenes formados en nuestras aulas”. Subrayó que la elección de Atenea por parte de la NASA confirma la capacidad del sistema científico argentino para participar en desafíos tecnológicos de alcance global.
El decano de la Facultad de Ingeniería, Marcos Actis, resaltó la relevancia del proyecto y la colaboración de instituciones como la UBA, el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la CNEA y la empresa VENG S.A., que participó en los ensayos e integración final en Falda del Carmen.
Una historia de compromiso
Actis agradeció especialmente el respaldo de Tauber desde el inicio: “Para cualquier otro funcionario hubiera sido más fácil decir que no y esquivar el compromiso. Sin embargo, recibimos un contundente ‘sí’ y un enorme apoyo para avanzar. Sin esa confianza, hoy Atenea sería apenas un sueño”.
El reconocimiento al equipo de la UNLP por el desarrollo del satélite Atenea simboliza el potencial de la universidad pública argentina para generar tecnología de alto nivel y participar en misiones internacionales de gran complejidad. Este logro reafirma que el conocimiento científico, cuando se concibe como inversión pública y social, puede convertirse en motor de futuro y orgullo nacional.



