Un nuevo estudio realizado por investigadores de las universidades de Turku y Oulu reveló que los insecticidas domésticos pueden reducir hasta un 95% el retorno de los abejorros al nido tras una exposición prolongada. El trabajo se centró en la praletrina, un piretroide común en dispositivos para repeler mosquitos en terrazas y jardines.
El hallazgo es preocupante: los abejorros no mueren inmediatamente, pero pierden su capacidad de orientación, lo que compromete la supervivencia de sus colonias.
El experimento
Se trabajó con 167 ejemplares de Bombus terrestris, expuestos a un dispositivo comercial durante 1, 10 y 20 minutos. Luego fueron liberados a 1.000 metros de su nido y se observó cuántos lograban regresar en tres días:
- Grupo no expuesto: 37% regresó.
- Exposición de 10 minutos: solo 17% volvió.
- Exposición de 20 minutos: apenas 5% logró regresar.
Los abejorros que sí retornaron no mostraron signos de debilidad ni tardaron más tiempo que los no expuestos. El problema fue la desorientación, un efecto subletal que erosiona la eficiencia ecológica sin causar mortandad inmediata.
Consecuencias ecológicas
La pérdida de orientación tiene un impacto directo en la eficiencia polinizadora:
- Menos visitas a flores.
- Menor transporte de polen.
- Reducción en la reproducción de plantas.
Cada abejorro que no regresa al nido deja de aportar néctar y polen, esenciales para alimentar larvas y sostener la colonia. La disminución progresiva de individuos afecta tanto a la biodiversidad como a la producción agrícola.

Un riesgo urbano y cotidiano
En entornos urbanos y periurbanos, donde jardines y terrazas funcionan como pequeños refugios de biodiversidad, el impacto es aún más relevante. Lo que ocurre en un balcón puede repercutir en el ecosistema circundante.
El uso de estos dispositivos está regulado y limitado a contextos domésticos, pero su normalización en millones de hogares introduce una exposición difusa y acumulativa. No se trata de fumigaciones masivas, sino de pequeñas emisiones constantes durante todo el verano, que sumadas generan un entorno hostil para los polinizadores.
La preocupación por los polinizadores en Europa ya llevó a restringir ciertos neonicotinoides y a impulsar la Iniciativa Europea de los Polinizadores. Este estudio se suma a la alerta: incluso productos considerados “seguros” en ámbitos domésticos pueden tener efectos inesperados y dañinos.
Impacto en agricultura y ecosistemas
- Cultivos dependientes de polinización: frutales, hortalizas y semillas pueden ver reducido su rendimiento y calidad.
- Ecosistemas naturales: cambios en la composición vegetal, pérdida de especies dependientes de polinizadores y alteración de cadenas tróficas.
- Biodiversidad urbana: jardines y parques pierden su función como refugios de insectos clave.
El estudio finlandés demuestra que los insecticidas domésticos no solo afectan a los insectos que buscan repeler, sino también a polinizadores esenciales como los abejorros. La amenaza no es visible de inmediato, pero su efecto acumulativo puede comprometer la producción de alimentos, la biodiversidad y la estabilidad de los ecosistemas.



