Ciudad: proponen multar a quienes tiren colillas de cigarrillo en la calle

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Las colillas de cigarrillos son el residuo que más se arroja a la vía pública en todo el mundo. En la Ciudad, de acuerdo con un relevamiento hecho en diciembre del año pasado, durante dos horas, en cuatro manzanas del microcentro, se levantaron más de 10.000 colillas de veredas y calles. Y los cálculos hechos en base a estadísticas de fumadores dan que sobre veredas y calles quedan, por lo menos, 5 millones todos los días.

Según ONGs ambientalistas, provocan un enorme daño. Y en muchas ciudades ya hay legislaciones para reducir el mal y multar a los que, cuando terminan de fumar, pisan el filtro contra la vereda o simplemente lo arrojan para que se termine de apagar.

Ahora, en la Legislatura porteña ingresó un proyecto de ley que persigue el objetivo de combatir esta situación. “Se entiende por colilla al resto de un cigarro o cigarrillo que se deja sin fumar luego de haber sido consumido; puede o no contener restos de tabaco y puede o no contener el filtro”, explica el texto del proyecto, impulsado desde hace tiempo por la Asociación Civil Eco House y presentado por el legislador de GEN Sergio Abrevaya.

Al mismo tiempo, la iniciativa cuenta con el consenso de otros bloques, ya que también lleva la firma de los diputados Lucía Romano (Juntos por el Cambio), María Rosa Muiños (Frente de Todos) y María Patricia Vischi (UCR-Evolución). Por esta razón, esperan que la iniciativa se trate y se apruebe este año.

“No es un residuo convencional de vía pública. Es peligroso. Y así, todos los días pisamos residuos peligrosos. Cada una de las colillas contamina entre 50 y 60 litros de agua. Cada vez que la toca suelta más de 100 partículas de alta toxicidad. La colilla está hecha de acetato de celulosa, que es plástico, y el plástico perdura en el ambiente durante décadas. Acá, muchas colillas van a parar al Riachuelo, al Río de la Plata y por ende en el océano”, explica Máximo Mazzocco, fundador de Eco House y miembro fundador de la Alianza Por El Clima Argentina.

Desde la ONG insisten en que tirar la colilla a la calle es un hábito que se naturalizó. Aseguran, por ejemplo, que cuando encuestan a fumadores, la mayoría afirma con certeza que no arroja papeles en la vía pública. Pero que la conducta es diferente cuando se trata de la colilla.

Según informes realizados por Eco House en base a relevamientos propios, la Ciudad tiene unos 694 mil fumadores. A ellos se suman otros tantos que a diario ingresan desde el Conurbano. “A un promedio de 5 cigarrillos por persona, y teniendo en cuenta que según nuestras encuestas el 80 por ciento tira casi todas las colillas donde no corresponde, nos da, como mínimo, unos cinco millones de colillas por día”, explicaron desde la ONG, que desde hace años sostiene la campaña “Ojo con las colillas”, y agregaron que no hay estadísticas oficiales.

“Sabemos que el 80 por ciento de los fumadores tira la colilla al piso y que el cesto más cercano lo tiene a 20 metros”, asegura Mazzocco, y agrega que “hay poco y nada hecho a nivel estatal. Presentamos un proyecto de reciclado hace años, pero sólo obtuvimos que se colocaran cestos en algunos lugares”.

El texto del proyecto añade: “El problema ha llamado la atención de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y de grandes organismos. La Comisión Europea ha advertido repetidamente del daño ambiental que ocasiona el hecho de tirar una colilla en el suelo. A pesar de que se siguen investigando los métodos más eficientes para su reciclado, casi todas las colillas no son biodegradables ni compostables”.

“La colilla es un residuo peligroso que resguarda al fumador de los peores químicos, pero al retenerlos se convierte en tóxica. Eso es lo que se arroja al suelo y por eso pedimos su prohibición. El fumador debe hacerse cargo del destino de ese residuo”, expresó Abrevaya.​

El legislador también es el autor del proyecto que se aprobó el año pasado y prohíbe fumar o arrojar colillas o restos de cigarrillos en patios de juegos de parques y plazas.

De esa ley se obtendrán las sanciones para quienes arrojen las colillas en la vía pública. La multa estipulada es de treinta (30) a setecientas (700) Unidades Fijas. Como se fijan de acuerdo al valor del medio litro de la nafta premium del Automóvil Club Argentino (ACA), que es de $ 21,40. Por eso, las multas irían de $ 642 a $ 14.985.

“Va a ser muy importante que después se controle”, insiste Mazzocco, y agrega: “Hay otro proyecto complementario que es de responsabilidad extendida del productor y tiene que ver con que las tabacaleras también inviertan y participen en mejorar la calidad de las colillas y al mismo tiempo dispongan de cestos y espacios para tirarlas”.

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