Investigadores publicaron en Journal of Cleaner Production un hallazgo innovador: los residuos de café molido, conocidos como SCG (Spent Coffee Grounds), pueden ser utilizados como reemplazo parcial de la arena en la fabricación de concreto, mejorando su desempeño mecánico y ofreciendo una solución concreta a la gestión de desechos orgánicos.
El estudio propone una alternativa sostenible que conecta dos desafíos ambientales críticos: el vertido de residuos orgánicos, que genera emisiones de metano, y el uso intensivo de arena natural, recurso cuya extracción masiva está asociada a impactos ecológicos severos.
De residuo orgánico a aditivo estructural: el rol de la pirolización
La técnica utilizada es la pirolización, un proceso térmico en ausencia de oxígeno que convierte el residuo en biocarbón, un material poroso y con alto contenido de carbono. Al tratar los SCG a 350 °C, se obtiene un producto denominado 350CBC, cuyas propiedades permiten:
- Reemplazar hasta 15 % de la arena en mezclas cementicias
- Incrementar en 29,3 % la resistencia a la compresión del concreto
- Mejorar el curado interno, la adhesión y la microestructura
El biocarbón actúa como agente de refuerzo interno: sus poros permiten el ingreso del cemento y almacenan agua que se libera gradualmente, optimizando el proceso de fraguado.
En cambio, si se somete el café a pirolización a temperaturas más altas (500 °C), el material resultante presenta una estructura más quebradiza y pierde eficacia estructural.
Impactos ambientales y económicos de una solución circular
El uso de restos de café en el concreto no solo mejora el rendimiento del material, sino que también:
- Reduce la presión sobre canteras y ecosistemas fluviales al disminuir el uso de arena natural
- Disminuye emisiones de gases de efecto invernadero, al evitar que el residuo orgánico se degrade en vertederos
- Aprovecha un residuo abundante y recurrente, con potencial de recolección urbana
Esta innovación apunta a redefinir cómo los residuos urbanos pueden transformarse en insumos funcionales para la construcción, creando nuevos circuitos de economía circular.
De cafeterías a infraestructuras: escalabilidad y aplicación potencial
Con una producción global de café que supera los 9 millones de toneladas anuales, el potencial de valorización de SCG en la industria de la construcción es significativo. Si la técnica se aplica a escala, podría:
- Reducir el uso de arena en grandes obras
- Disminuir costos logísticos y de materia prima
- Integrarse a programas de arquitectura sustentable y certificaciones ecológicas



