El YouTuber sueco Simon Sörensen sorprendió a su comunidad al construir un coche solar ultraligero utilizando piezas de bicicletas eléctricas. El prototipo alcanza una velocidad máxima de 48 km/h y una autonomía de hasta 100 km, combinando energía solar y batería.
Su idea parte de un principio simple: reutilizar tecnología existente. Motores, baterías y controladores de e-bikes ya están optimizados y disponibles, lo que permite crear un vehículo funcional sin necesidad de reinventar componentes.
Características técnicas
- Chasis tubular de acero como base estructural.
- Dos bicicletas eléctricas integradas, cada una con motor de buje de 1.000 W.
- Tracción configurable: delantera, trasera o total, mejorando estabilidad en pendientes y terrenos irregulares.
- Dirección con geometría Ackermann, que optimiza el giro de las ruedas en curvas.
- Tres paneles solares ligeros en la parte superior, capaces de generar 300 W.
- Batería de 48 voltios, que permite combinar conducción directa con energía solar y respaldo de batería.
Rendimiento
En condiciones favorables, el vehículo puede recorrer hasta 32 km solo con energía solar. Al sumar la batería, la autonomía total ronda los 50 km, y en días soleados puede alcanzar cerca de 100 km.
La velocidad máxima de 48 km/h lo convierte en una alternativa viable para desplazamientos urbanos y periurbanos, desafiando el prejuicio de que los vehículos solares son lentos o meramente experimentales.

Un cambio de enfoque
El proyecto plantea una reflexión: no todos los vehículos necesitan ser grandes y potentes. Para trayectos cotidianos —ir al trabajo, hacer compras, moverse en zonas rurales— un coche ligero y eficiente puede ser suficiente.
Este tipo de desarrollos abre la puerta a:
- Vehículos ultraligeros eléctricos (categoría L en Europa), híbridos entre bicicleta y coche.
- Producción descentralizada, con mayor espacio para reparación, personalización y adaptación local.
- Optimización de recursos, reduciendo consumo y emisiones.
Futuro de la movilidad solar
El avance en baterías más eficientes y paneles solares más ligeros podría mejorar notablemente el rendimiento de estos sistemas en los próximos años. No se trata de una revolución inmediata, sino de una evolución constante hacia una movilidad más simple y sostenible.
El coche solar casero de Simon Sörensen demuestra que la innovación no siempre depende de grandes corporaciones. Con creatividad y reutilización de tecnologías existentes, es posible diseñar soluciones prácticas que se alineen con los recursos disponibles y las necesidades reales de movilidad.



