Con la llegada de la primavera, el Vivero de Especies Nativas del Parque de la Biodiversidad en San Juan intensifica su trabajo. Producirán 5000 árboles nativos para reforestación y arbolado urbano en la provincia.
Este vivero, gestionado por la Dirección de Ecología Urbana, se especializa en la producción de plantas autóctonas para la reforestación, el arbolado urbano y la conservación de la flora local en toda la provincia.
Buscarán fortalecer la biodiversidad de San Juan
El vivero actualmente cultiva más de 20 especies de árboles y arbustos nativos, adaptados al clima de San Juan.
Entre las especies que se producen se encuentran el algarrobo blanco, el mistol, la jarilla, el chañar y el quebracho blanco. Estos árboles juegan un papel fundamental en la restauración ecológica y en la creación de espacios verdes sostenibles.
“Estas especies cumplen un rol esencial en proyectos de arbolado urbano, recuperación de áreas degradadas y conservación de la biodiversidad provincial”, expresaron los especialistas a cargo.

La producción de flora nativa es vital para:
- Proyectos de arbolado urbano: especies que requieren menos agua y se adaptan mejor al entorno local.
- Recuperación de áreas degradadas: ayudan a restaurar ecosistemas dañados.
- Conservación de la biodiversidad: preservan el patrimonio natural de la provincia.
Un proceso productivo minucioso
La producción de plantas nativas en el vivero sigue un ciclo cuidadosamente planificado que garantiza ejemplares adaptados al ambiente local:
- Recolección de semillas: se obtienen de plantas madre del Parque y de otros puntos de la provincia.
- Limpieza y selección: se descartan las semillas dañadas para garantizar la viabilidad.
- Escarificación e hidratación: un proceso para ablandar la cubierta de la semilla y facilitar la germinación.
- Germinación y desarrollo: las semillas se siembran y los plantines se cuidan hasta que son aptos para el «rusticadero«, donde se fortalecen antes de su traslado final.
La producción se concentra en otoño y primavera, mientras que en verano e invierno se realizan tareas de mantenimiento y preparación.
Más educación y conciencia ambiental
Más allá de la producción, el vivero también tiene una misión educativa. A través de visitas guiadas, escuelas y público en general pueden aprender sobre el proceso de cultivo de las especies nativas y comprender su importancia para el equilibrio ecológico y la reducción del consumo de agua en las ciudades.
Esta iniciativa busca sensibilizar a la comunidad sobre el valor de la flora autóctona y la importancia de la conservación ambiental.



