La compañía surcoreana Kia puso en marcha una solución estructural y energética en su planta de Georgia (Estados Unidos), tras sufrir pérdidas millonarias por una tormenta de granizo que dañó 13.000 vehículos recién fabricados en 2023. La automotriz convirtió su estacionamiento en una instalación solar de media escala, diseñada para generar energía limpia y proteger la infraestructura frente a fenómenos meteorológicos extremos.
El nuevo sistema —desarrollado por la empresa Vehicle Protection Structures (VPS)— cubrirá 297.000 metros cuadrados con 17.000 paneles fotovoltaicos, capaces de generar hasta 13 megavatios (MW) de potencia.
Este volumen de energía representa entre 20 y 30 % del consumo total de la planta, lo que permite alimentar procesos industriales y reducir emisiones de transporte y almacenamiento.
Resiliencia climática e integración de energía limpia
A diferencia de las estructuras convencionales, la solución de VPS protege los vehículos del granizo, el sol extremo y otros eventos climáticos, mientras funciona como generadora eléctrica.
Esta integración industrial responde a una visión estratégica de largo plazo: el plan climático global de Kia, que apunta a una reducción del 97 % de emisiones de carbono para 2045 respecto a los niveles de 2019.

El proyecto, aunque sin cifras oficiales de inversión, se enmarca dentro del Inflation Reduction Act, legislación estadounidense aprobada en 2022 que otorga beneficios fiscales a empresas que desarrollan infraestructuras sostenibles y energías renovables.
Este marco permite que iniciativas como la de Kia sean ambientalmente responsables y económicamente viables, con una perspectiva de rentabilidad a mediano plazo.
Aplicación industrial y referencia sectorial
La planta de Georgia produce vehículos eléctricos como el EV6 y el EV9, además de modelos de combustión como el Sorento, Sportage y Telluride. Incorporar generación solar en este contexto mixto demuestra que la transición energética es posible incluso en entornos complejos y diversificados.
Empresas como Tesla, Amazon y Microsoft también están adoptando soluciones similares, integrando renovables en sus operaciones industriales. El caso de Kia puede funcionar como referencia para industrias con grandes superficies de almacenamiento al aire libre, especialmente en zonas propensas a granizo, huracanes, incendios o inundaciones.



