Una innovadora tecnología promete cambiar para siempre la forma en que se utiliza la leña como fuente de calor en los hogares. Investigadores de la Universidad Estatal de Oregón desarrolló un sistema automatizado que inyecta aire primario y secundario en las estufas a leña, lo que permite reducir hasta en un 95% las emisiones de material particulado fino (PM2,5), el contaminante más peligroso para la salud respiratoria y cardiovascular.
Esta innovación podría transformar un sistema tradicionalmente contaminante en una opción limpia y segura para millones de familias. El material particulado PM2,5 puede penetrar profundamente en los pulmones y alcanzar el torrente sanguíneo, provocando enfermedades crónicas como asma, cáncer de pulmón o trastornos cardíacos.
Aunque el uso de estufas a leña disminuyó en muchas regiones, siguen siendo una de las principales fuentes de este tipo de contaminación doméstica. Las estufas antiguas, sin sistemas de control de combustión, siguen siendo ampliamente utilizadas en entornos rurales y urbanos de bajos ingresos.
Uno de los mayores desafíos de estas estufas tradicionales es que liberan la mayor cantidad de contaminantes durante el encendido y la recarga de leña. Esas fases críticas no suelen ser consideradas en las pruebas de laboratorio, por lo que muchos modelos pasan los controles sin garantizar un buen desempeño en la vida real. Ahí es donde entra esta nueva generación de estufas inteligentes, que ajustan el flujo de aire automáticamente para lograr una combustión más completa y limpia en cada etapa del proceso.

Más que calor: energía renovable, limpia y segura
El sistema de inyección automática no solo mejora la calidad del aire interior y exterior, sino que también optimiza el consumo de leña, reduciendo costos y mejorando la eficiencia energética. Al disminuir la acumulación de creosota, además, se reducen significativamente los riesgos de incendios en chimeneas. El uso de sensores y controles inteligentes asegura que la combustión se adapte constantemente a las condiciones reales del entorno, garantizando seguridad y eficiencia.
Esta innovación tiene implicancias globales. Se estima que 2.700 millones de personas en el mundo todavía cocinan con fuego abierto, lo que expone a las familias a altos niveles de humo tóxico. Las tecnologías desarrolladas para calefacción están empezando a aplicarse en estufas de cocción limpias, especialmente en regiones en desarrollo, donde podrían marcar una diferencia crucial en la salud pública.
La apuesta por mejorar las estufas a leña va más allá de la tecnología: es parte de una transición energética equitativa que permite a las comunidades rurales acceder a soluciones limpias, seguras y sostenibles, sin renunciar al uso de recursos locales como la biomasa. En ese sentido, estas nuevas estufas se perfilan como aliadas clave para combatir tanto la contaminación como la desigualdad energética.

Demuestran que las baterías térmicas van a revolucionar la calefacción doméstica en Reino Unido
Millones de personas del Reino Unido podrían cambiar con éxito a una calefacción doméstica electrificada con bajas emisiones de carbono y, al mismo tiempo, aliviar la presión sobre la red mediante el uso de una innovadora tecnología de baterías de calor.
Esto permitiría al Reino Unido cumplir sus objetivos de cero emisiones netas para 2050, según el hallazgo principal del histórico ensayo Neat Heat, dirigido por UK Power Networks, en asociación con OVO y tepeo.
El ensayo de Neat Heat duró 18 meses e implicó la instalación de la caldera de emisión cero (ZEB) de tepeo, que utiliza tecnología de baterías de calor, en los hogares de los clientes en el sudeste y el este de Inglaterra.



