Desde una inspiración infantil hasta una solución industrial de alto impacto. La colombiana Mariana Pérez ha logrado desarrollar purificadores de aire adaptados a fábricas, con el potencial de mejorar la calidad del aire contaminado en cualquier lugar del mundo.
A sus 27 años, y al frente de su empresa Ecol-Air, su iniciativa fue distinguida como uno de los diez proyectos finalistas en los Premios Jóvenes Inventores otorgados por la Oficina Europea de Patentes (OEP).
Pérez fue reconocida con la mención de “Creadora del mañana”, compartida por los inventores seleccionados en esta edición.
De una idea de niña a una solución para la industria
La historia comenzó en Itagüí, Antioquia, cuando Mariana era una niña y se propuso “limpiar el aire mojándolo”. Esa intuición se convirtió en la base de su trayectoria académica y profesional.
El primer prototipo fue un tarro de pintura perforado, diseñado para simular el efecto del agua sobre el aire sucio. Hoy, la tecnología de Ecol-Air es una instalación industrial personalizable que trata emisiones según el tipo y volumen de gases. Es capaz de capturar dióxido de carbono, dióxido de nitrógeno y dióxido de azufre.
«El aire que hoy respiro puede circular por el mundo y ser respirado en China en diez días. Por eso este sistema no tiene fronteras», señaló Pérez en dialogo con EFE Verde, enfatizando el carácter global del problema y de su solución.
Ecol-Air: descontaminar el aire y reciclar sus residuos
Los sistemas de Ecol-Air no solo purifican emisiones, sino que recuperan los contaminantes atrapados en los filtros para transformarlos en materiales reutilizables:
- Fertilizantes
- Textiles
- Plásticos biodegradables
Estos últimos son empleados para construir ladrillos, tejas, fachadas y hasta muebles, como sillas y mesas, utilizando material polimérico reciclado. En algunos casos, los residuos son aprovechados por las propias empresas usuarias; en otros, Ecol-Air los deriva a compañías recicladoras.
Actualmente, la tecnología funciona en dos fábricas y en una planta de tratamiento de aires en Antioquia, y Pérez ya trabaja en la expansión del negocio hacia Estados Unidos.
Una visión transformadora para el aire que respiramos
«Hay que entender que el aire es un intangible necesario. Apenas estamos empezando a cuidarlo», expresó Pérez, recordando que en Colombia, más del 99 % de la población respira aire contaminado, según datos de la OMS.
Su propuesta se instala como una alternativa innovadora en la lucha contra la contaminación atmosférica industrial, desde una mirada que combina tecnología, economía circular y salud pública.



