El aceite de cocina usado (AVU) es un residuo doméstico tan común como peligroso.
Por eso, gestionar este residuo no es una opción, sino una necesidad estratégica para cuidar la infraestructura urbana y preservar el medio ambiente.
Frente a este desafío, el municipio de General Pico, en la provincia de La Pampa, impulsa una solución proactiva que convierte el problema en un recurso valioso.
A través de un sistema de recolección diferenciada y la actualización de su registro de comercios, se busca optimizar la gestión del aceite de cocina usado.
Una mala disposición de este residuo genera una cascada de riesgos que afectan a toda la comunidad. Analizar estos peligros es el primer paso para comprender la urgencia de actuar.

Aceite de cocina usado: ¿por qué es peligroso?
Es crucial diferenciar los aceites de motor, clasificados por ley como residuos peligrosos, de los aceites vegetales de cocina.
Aunque no comparten categoría, estos últimos son «potencialmente peligrosos si no los disponemos correctamente», según advierte Melina Medus, directora de Ambiente y Desarrollo de General Pico.
El primer riesgo se manifiesta en la red sanitaria. Al ser arrojado por el desagüe, el aceite se enfría, se solidifica y se adhiere a las tuberías.
Esta acumulación crea tapones que obstruyen el sistema cloacal, provocando graves crisis sanitarias y costosas reparaciones.
El segundo es una amenaza ecológica directa a nuestro recurso más vital.
Es que este residuo posee un poder contaminante muy alto, y como enfatiza Medus, «se requiere una dosis muy pequeña de estos aceites tirados en un cuerpo de agua o en el acuífero para contaminarlo«.
Finalmente, existe un peligro para la seguridad pública. Por ello, la funcionaria solicita evitar desechar el aceite de cocina usado con la basura común.
Es que, en estos casos, «un camión compactador puede generar un derrame en la calle y provocar accidentes». Esto representa un grave peligro, particularmente para motociclistas y ciclistas que pueden sufrir caídas.

Cómo funciona el plan de gestión del aceite de cocina usado de General Pico
El programa municipal presenta una estrategia dual, accesible y gratuita, diseñada para facilitar la correcta disposición del aceite tanto a ciudadanos particulares como a grandes generadores comerciales.
Para vecinos particulares
Cualquier residente puede contribuir siguiendo estos sencillos pasos para desechar su aceite de cocina usado:
- Esperar a que el aceite utilizado se enfríe por completo.
- Pasarlo cuidadosamente a una botella de plástico limpia y cerrarla con su tapa.
- Llevar la botella a la Estación de Transferencia Norte (CAT), donde existe un espacio específico para su acopio.
Para Grandes Generadores (Comercios y Gastronomía)
Los comercios con altos volúmenes de AVU, como rotiserías o restaurantes, cuentan con una solución a medida a través de un convenio gratuito con la empresa RSE Ambiental (Ecopor), que realiza retiros mensuales.
Para ello, el municipio está actualizando activamente su registro de generadores.
«Ahora estamos en una etapa de actualizar este registro, así que los comerciantes a los cuales los visitemos, que no se asusten, es simplemente para ofrecerles esta alternativa de gestión«, aclaró Medus.
Este sistema organizado asegura que el aceite usado recolectado inicie un nuevo y valioso ciclo de vida.

De residuo a recurso: el destino final del aceite recolectado
La correcta gestión de aceites vegetales usados en General Pico es un claro ejemplo de economía circular, donde un residuo potencialmente contaminante se transforma en un producto de alto valor agregado.
Todo el aceite recolectado, tanto de vecinos como de comercios, se destina íntegramente a la fabricación de biodiesel, un biocombustible más limpio y sostenible que los derivados del petróleo.
El volumen de recolección actual se sitúa «entre 20.000 y 30.000 litros anuales». Aunque es una cifra importante, el municipio reconoce que el potencial de la ciudad es mucho mayor y busca incrementarlo.
Sin embargo, este ciclo virtuoso es frágil: su éxito depende por completo del compromiso de cada ciudadano y comerciante, convirtiendo una política pública en una responsabilidad compartida.
Cómo participar en la gestión correcta del aceite de cocina usado
El éxito del programa de gestión de AVU en General Pico depende de la participación activa y consciente de ciudadanos y empresarios.
Por eso, desde el municipio reiteran la importancia de no tirar el aceite de cocina usado por las cañerías ni desecharlo con la basura domiciliaria.
Estas acciones, lejos de ser menores, obstruyen la infraestructura, contaminan el agua y generan riesgos de accidentes en la vía pública.
Por ello, se urge a los vecinos y comerciantes a adoptar las prácticas correctas. El programa municipal ofrece una herramienta sencilla, gratuita y efectiva para ser parte activa de la solución.



