En ocho años, la campaña “Reciclá tu Aceite” logró recuperar 45.445 toneladas de aceite de cocina usado. Esto evitó la contaminación de más de 49 millones de metros cúbicos de agua, el equivalente a llenar 19.759 piletas olímpicas. Un aporte ambiental enorme que demuestra cómo un residuo cotidiano puede convertirse en un recurso valioso.
En Argentina, se generan más de 120 millones de litros de aceite vegetal usado al año. Una gran parte termina en cursos de agua o suelos, afectando gravemente los ecosistemas. Gestionarlo correctamente no solo evita este daño, sino que también lo transforma en materia prima para producir biocombustibles de segunda generación, en línea con un modelo de economía circular.
La empresa santafesina DH-SH, líder en logística y saneamiento industrial, incorporó la recolección y acondicionamiento de aceite usado en 2017. A través de puntos verdes para vecinos y convenios con restaurantes y locales gastronómicos, fomenta la gestión responsable de este residuo, evitando que llegue a la naturaleza.
Solo en 2024, la iniciativa recolectó 11.903 toneladas de aceite usado, lo que significó preservar más de 12,9 millones de metros cúbicos de agua, equivalentes a 5.175 piletas olímpicas. El impacto acumulado muestra que pequeñas acciones multiplicadas por años generan resultados ambientales masivos.

Crecer con solidez y multiplicar el impacto
Aunque la recolección bajó levemente respecto a 2023, la empresa explica que fue una estrategia para consolidar su estructura y optimizar la cadena de valor. Actualmente, trabajan en 15 provincias y cuentan con 430 puntos verdes y 39 convenios municipales, además de un equipo de 21 recolectores distribuidos por todo el país.
El aceite recolectado se acondiciona y se destina tanto al mercado interno como a la exportación para la producción de biodiésel y HVO, biocombustibles avanzados que reducen emisiones frente a los combustibles fósiles. En 2024, también recuperaron 5.585 toneladas de borras de la industria aceitera, evitando la contaminación de más de 580 hectáreas de suelo.
Además, la empresa impulsa el programa educativo “Pequeños Grandes Recicladores”, que en 2024 llegó a más de 1.200 estudiantes con charlas y talleres sobre el ciclo de vida del aceite vegetal y su correcta disposición. Estas acciones buscan instalar hábitos sostenibles desde la infancia.

Los beneficios del aceite reciclado
En alianza con la Facultad de Agronomía de la UBA, también llevan adelante una investigación sobre el impacto del uso de aceite de fritura en la salud. Los resultados serán clave para orientar políticas y prácticas más responsables en la alimentación y el manejo de residuos.
DH-SH reafirma cada año su compromiso con el Pacto Global de la ONU y cuenta con certificaciones como el Sello Verde del Ministerio de Ambiente de Santa Fe. Con una estrategia de triple impacto, combina beneficios ambientales, sociales y económicos, demostrando que la sostenibilidad puede ser el eje de un modelo de negocio rentable.
El caso de “Reciclá tu Aceite” muestra que el reciclaje no es solo una cuestión de gestión de residuos, sino una oportunidad para generar energía limpia, cuidar el agua y educar a la sociedad. Un claro ejemplo de cómo la acción local y sostenida en el tiempo puede transformar la realidad ambiental.



