Tras décadas de crecimiento sostenido en las emisiones de dióxido de carbono (CO₂), responsables del calentamiento global, China —el mayor emisor de gases de efecto invernadero del planeta— muestra señales de un cambio de tendencia.
Según el informe Global Carbon Budget 2025, publicado por Carbon Brief en el marco de la Cumbre del Clima en Brasil, el gigante asiático lleva dos años consecutivos reduciendo el ritmo de contaminación respecto a la última década y podría registrar en 2025 su primer descenso absoluto de emisiones.
Un contexto global de emisiones en aumento
El informe prevé que las emisiones mundiales derivadas de la quema de combustibles fósiles aumenten un 1,1% en 2025, alcanzando un nuevo máximo histórico. Este crecimiento, en línea con los últimos tres años, refleja la dificultad de lograr el ansiado descenso global que reclama la ONU para frenar los peores efectos del cambio climático.
“No hemos hecho mucho avance en las emisiones”, reconoció Pep Canadell, director ejecutivo del Global Carbon Project, aunque destacó la trayectoria china como un posible punto de inflexión.
China: un cambio de tendencia con impacto global
Actualmente responsable del 32% de las emisiones mundiales, China podría marcar un hito en 2025. El informe proyecta un aumento del 0,4%, pero con un margen de error que abre la posibilidad de un descenso del -0,9% respecto a 2024.
“Podría ser ya muy real que las emisiones en China no han crecido o que incluso han bajado”, señaló Canadell, subrayando que el efecto sería muy grande a nivel global.
Para dimensionar su relevancia: en 2024, China aportó el 32% del CO₂ fósil, frente al 13% de EE.UU., el 8% de India y el 6% de la Unión Europea.

La revolución renovable china
Detrás de este cambio está la expansión masiva de energías renovables. China ha logrado cubrir el aumento de la demanda energética con energía limpia, evitando que sus emisiones per cápita sigan creciendo.
- Energía solar y eólica: expansión sin precedentes en capacidad instalada.
- Transporte limpio: promoción agresiva de vehículos eléctricos y transporte público sostenible.
- Regulaciones industriales: mejoras en eficiencia energética en sectores como acero y cemento.
- Mercado de carbono: implementación de un sistema nacional de comercio de derechos de emisión.
Beneficios internos para China
La reducción de emisiones no solo tiene impacto global, sino también beneficios directos para la población china:
- Mejora de la salud pública: reducción de la contaminación del aire en las grandes ciudades.
- Innovación tecnológica: modernización de la red eléctrica y desarrollo de baterías de bajo coste.
- Independencia energética: menor dependencia de combustibles fósiles gracias a la eficiencia y las renovables.
El resto de grandes emisores
Mientras China ralentiza su contaminación, otros grandes emisores muestran cifras menos alentadoras:
- India: incremento del 1,4%.
- EE.UU.: aumento del 1,9%.
- Unión Europea: crecimiento del 0,4%, afectada por un clima más frío y la caída de la producción eólica en el norte.
Un desafío aún insuficiente
A pesar de los avances, las cifras globales siguen siendo insuficientes para limitar el calentamiento a 2 °C. El informe prevé un aumento de 2,7 °C a final de siglo, mientras que el presupuesto de carbono restante para mantener el límite de 1,5 °C está prácticamente agotado.
Esto significa que, aunque China logre reducir sus emisiones, el esfuerzo global aún no alcanza los objetivos del Acuerdo de París.
Un punto de inflexión con impacto mundial
La posible reducción de emisiones en China en 2025 marcaría un hito histórico. Como mayor emisor mundial, sus acciones tienen un impacto directo en la lucha contra el cambio climático y en la posibilidad de acercarse a los objetivos internacionales.
Además, la tecnología renovable desarrollada en China —como las baterías de bajo coste— ya beneficia a otros países, abaratando la transición energética a nivel global.
El desafío ahora es que este cambio de tendencia se consolide y se extienda a otros grandes emisores, para que el planeta pueda frenar el calentamiento y garantizar un futuro sostenible.



