La tala masiva de bosques tropicales no solo acelera el cambio climático: también está provocando un aumento de la mortalidad por calor extremo.
Así lo demuestra una investigación publicada en Nature Climate Change, que estima que más de 300 millones de personas ya están expuestas a temperaturas elevadas por la pérdida de cobertura vegetal, con un exceso de 28.000 muertes anuales atribuibles a este fenómeno.
Bosques como reguladores térmicos: el impacto inmediato de su desaparición
El estudio, liderado por la Dra. Carly Reddington y el Prof. Dominick Spracklen de la Universidad de Leeds, analizó la deforestación en América Latina, África y el Sudeste Asiático.
Los resultados son contundentes: en zonas donde los árboles fueron talados cerca de centros urbanos, el calentamiento local se intensificó rápidamente, afectando a millones de personas en países como:
- Indonesia: 48 millones expuestos
- República Democrática del Congo: 42 millones
- Brasil: 21 millones
“Los bosques enfrían el clima local al bombear agua del suelo a la atmósfera. Cuando talamos los árboles, detenemos ese proceso y el entorno se calienta de inmediato”, explicó Spracklen.

Un problema global con raíces en la agricultura intensiva
Un informe reciente del Instituto de Recursos Mundiales (WRI) y Google DeepMind reveló que el 34 % de los bosques perdidos entre 2001 y 2024 no se regenerarán de forma natural.
La principal causa: la agricultura intensiva, que representa el 95 % de la deforestación permanente.
Europa bajo la lupa: retrasos normativos y productos de alto impacto ambiental
La Unión Europea enfrenta críticas por demorar la implementación de su Reglamento sobre Deforestación, que exige a los proveedores de materias primas como aceite de palma, carne bovina, madera y café demostrar que sus productos no están vinculados a la tala ilegal. La normativa, prevista para finales de 2024, fue aplazada:
- Grandes empresas: hasta fines de 2025
- PyMEs: hasta 2026
Este retraso permite que productos asociados a la deforestación sigan ingresando al mercado europeo, sin controles efectivos. Una investigación periodística reveló que cinco navieras transportaron más de 500.000 toneladas de carne y cuero desde mataderos brasileños vinculados a la deforestación entre 2021 y 2022.
Más allá del calor: deforestación y salud pública
Los bosques tropicales no solo regulan la temperatura: también filtran contaminantes, reducen el humo de incendios y protegen la salud humana. La deforestación está asociada a:
- Contaminación del aire regional
- Mayor riesgo de malaria
- Sistemas sanitarios sobrecargados
- Aumento de la mortalidad por causas múltiples
Un llamado urgente: proteger los bosques para proteger vidas
La ciencia advierte que sin medidas concretas, las comunidades tropicales enfrentarán condiciones cada vez más hostiles.
“Más de un tercio de las muertes por calor en zonas deforestadas están directamente asociadas a la pérdida de árboles”, concluyen los autores.
La investigación subraya la necesidad urgente de frenar la deforestación tropical, no solo por su impacto climático, sino por sus consecuencias directas sobre la salud humana. Sin una protección efectiva de los bosques existentes, millones de personas seguirán expuestas a temperaturas extremas, aire contaminado y ecosistemas degradados.



