Hoy, 21 de octubre, se conmemora un nuevo Día Mundial del Ahorro de Energía.
Esta fecha resulta clave para reflexionar sobre el uso responsable de los recursos energéticos y tomar medidas hacia un futuro sostenible.
Esta efeméride global busca concientizar sobre la importancia de reducir el consumo energético y promover un uso más eficiente del mismo.
Es que, en un contexto de creciente demanda de energía y cambio climático, adoptar medidas individuales y colectivas resulta fundamental para disminuir nuestra huella energética.
El impacto del ahorro de energía en el planeta
El ahorro de energía es central en los esfuerzos globales por combatir la crisis climática.
A medida que aumenta el consumo, crecen las emisiones de gases de efecto invernadero, responsables del calentamiento global.
Al usar menos energía, se reduce la dependencia de combustibles fósiles y la contaminación ambiental.
Esto ayuda a mitigar impactos como el aumento de la temperatura global, la acidificación de los océanos y la destrucción de ecosistemas.
Además, un consumo eficiente permite reducir las facturas de electricidad y gas, minimizando costos tanto para consumidores como para industrias.

Día Mundial del Ahorro de Energía: 7 consejos para reducir el consumo
1. Ajustar y apagar la calefacción
Para quienes calientan sus hogares con energía eléctrica, la Agencia Internacional de Energía (AIE) recomienda usar un termostato programable.
En los meses de frío, se recomienda una temperatura de alrededor de 15 °C durante el sueño y 10 °C cuando la casa esté desocupada.
«Esto reduce hasta un 10% al año las facturas de calefacción«, indica la AIE.
Es que bajar el termostato solo 1 °C permite ahorrar alrededor del 7% de la energía de calefacción.
Además, al salir de casa es recomendable apagar la calefacción o el aire acondicionado para evitar el desperdicio.
2. Caminar o usar la bicicleta
Para trayectos cortos, caminar o andar en bicicleta ayuda a ahorrar energía y reducir emisiones vehiculares.
Según la ONU, «el sector del transporte genera la mayor cantidad de emisiones de carbono a nivel mundial».
Cabe resaltar aquí la importante de las ciudades con políticas públicas que priorizan las bicicletas, ya que fomentan la adopción de este medio de transporte barato, sano y sustentable.

3. Priorizar el transporte público
Para trayectos medianos, el transporte público como el subte, tren o colectivo permite transportar a muchas personas de forma eficiente.
Otra opción es combinar el transporte público con viajes en auto compartidos, lo que ayuda a ahorrar energía y plata.
«Sustituir el uso del auto por el transporte público puede llegar a reducir hasta en 2.2 toneladas la cantidad anual de emisiones de carbono por persona», señala la ONU.
Además, vivir sin usar un auto «puede reducir tu huella de carbono anual en aproximadamente 3.6 toneladas».
4. Desconectar los electrodomésticos en modo stand by
Casi el 75% de la electricidad es consumida por los aparatos apagados que quedan en modo espera.
El consumo en modo stand by de computadoras y consolas representa hasta un 70% del consumo en modo encendido.
Por ello, desconectar los electrodomésticos cuando no están en uso puede reducir hasta un 15% del consumo general de energía.
En un hogar promedio puede haber entre 10 y 15 aparatos en stand by que realizan un consumo ininterrumpido e inútil de energía.
Otra opción es zapatillas eléctricas con interruptores, lo que permite cortar la corriente de manera fácil con un simple botón.

5. Optimizar el uso del lavarropas
El lavarropas es uno de los electrodomésticos que más energía consume en el hogar.
No hacer varios lavados a media carga es preferible, según expertos: es mejor juntar y hacer un solo lavado completo.
Además, elegir el programa económico que es más corto consume menos energía eléctrica.
A la hora de lavar, para ahorrar energía se recomienda siempre usar siempre agua fría, ya que la caliente genera un 80% más de gasto energético.
6. Elegir electrodomésticos eficientes
Al comprar nuevos electrodomésticos, verificar la etiqueta de eficiencia energética es fundamental.
Por ejemplo, los equipos con tecnología inverter en aires acondicionados permiten reducir hasta un 40% el consumo de energía.
En Argentina, el color verde o la letra A son las etiquetas que identifican los electrodomésticos que menos energía gastan.
Así, cambiar los electrodomésticos por otros más eficientes puede ahorrar hasta un 40% en la factura de luz.
Los lavarropas y lavavajillas de mayor eficiencia energética son más caros inicialmente, pero se compensan a largo plazo.
7. Mantener limpios y en buen estado los aparatos eléctricos
Mantener siempre limpios los aparatos eléctricos, principalmente los de la cocina, mejora su eficiencia energética.
Cuando las luces están sucias o en mal estado, pierden hasta un 50% de luminosidad.
Limpiar los filtros del lavavajillas y revisar los niveles de sal también mejora su rendimiento energético.
También se recomienda utilizar los aparatos de acuerdo con las recomendaciones de uso y mantenimiento del fabricante, ya que prolonga su vida útil.
Finalmente, aquellos aparatos que al conectarse producen chispas o calientan el cable deben ser revisados: esto es esencial para la seguridad.



