Las tormentas marítimas y el aumento progresivo del nivel del mar, producto del calentamiento global, están provocando una erosión acelerada en las playas artificiales del área metropolitana de Barcelona, advierten expertos y autoridades locales. Cada año, el mar reclama nuevas franjas de costa, especialmente en zonas como Montgat, al norte de la capital catalana.
Estas playas —generadas en procesos de regeneración urbana desde la década de 1980— muestran una mayor vulnerabilidad frente a la erosión que las costas naturales.
En Montgat, los residentes perciben una disminución acelerada del frente costero, pese a los intentos de recuperación mediante el relleno de arena y la construcción de rompeolas.
Montgat: de enclave pesquero a destino turístico amenazado
Hasta mediados de los años 80, la pesca era la principal fuente de ingresos en la comarca del Maresme. Pero el anuncio de los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 cambió la fisonomía costera de municipios como Montgat, donde se habilitaron nuevas playas sobre antiguos espigones y zonas rocosas, reforzando el perfil turístico de la región.
Hoy, esa infraestructura está amenazada. Las marejadas provocadas por sistemas meteorológicos extremos, como las DANA que azotan el sur de Europa en otoño e invierno, han devastado la playa local. En abril de 2024, las olas alcanzaron los 5 metros de altura, dejando al municipio prácticamente sin arena.
El alcalde Andreu Absil estima que solo se conserva un tercio de la superficie playera que había hace un año. Se instalaron rompeolas de piedra para proteger viviendas frente al mar, pero el desafío persiste.

Europa se calienta el doble que el promedio mundial
Según el Servicio de Cambio Climático Copernicus, Europa es el continente que más rápido se calienta desde 1980, con un incremento térmico doble respecto al promedio global. Este fenómeno acelera el derretimiento de glaciares y provoca la expansión térmica del agua marina, generando el ascenso del nivel del mar y inundaciones costeras cada vez más frecuentes.
En la costa catalana, el nivel del mar ha subido 14 centímetros en los últimos 25 años, y la altura media de las olas ha crecido 30 centímetros, señala el ingeniero marítimo Agustín Sánchez-Arcilla, de la Universidad Politécnica de Cataluña.
Costos millonarios y alerta urbana ante la erosión de las playas en Barcelona
Las autoridades locales calculan que serán necesarios 60 millones de euros para estabilizar los 42 km de costa metropolitana, de los cuales 30 km son playas urbanas como la de Montgat. A eso se suman los costos de mantenimiento anual tras cada temporal marino.
Según investigadores y urbanistas, el principal riesgo llegará cuando el mar alcance infraestructuras clave, como la línea ferroviaria, viviendas cercanas y comercios costeros. El ritmo de ascenso del nivel del mar podría provocar pérdidas irreversibles si no se adoptan medidas urgentes.
Turismo en riesgo y preocupación empresarial
El turismo estival es vital para la economía de Montgat y otras ciudades costeras. Los empresarios locales se preocupan por el impacto que pueda tener la desaparición progresiva de las playas, tanto en el número de visitantes como en la rentabilidad de sus negocios.
Los turistas que vuelven cada verano por el marisco fresco, la cerveza fría y los paisajes frente al mar también perciben los cambios. La reducción de superficie arenosa pone en cuestión la viabilidad del modelo turístico tradicional, exigiendo nuevas estrategias de adaptación urbana frente al cambio climático.



