La provincia de Buenos Aires avanza en la reintroducción del cáñamo industrial como alternativa productiva. Además, el cultivo vuelve a escena con una mirada sustentable.
En consecuencia, se impulsa un ensayo en la Chacra Experimental Integrada El Pato. Por lo tanto, se busca generar conocimiento local.
Asimismo, el proyecto involucra a la Universidad Nacional Arturo Jauretche y al sistema científico. Así, se fortalece la investigación aplicada.
Por otra parte, la iniciativa retoma antecedentes históricos. En consecuencia, recupera ideas productivas vinculadas al desarrollo nacional.

Investigación y desarrollo en El Pato, Berazategui
El ensayo se centra en la variedad Lupin 2010, como también en el análisis de los distintos momentos de siembra. Incluso, se evaluarán los rendimientos y comportamiento del cultivo en busca de obtener datos clave.
A su vez, se estudian densidades de plantación, con el objetivo de optimizar la producción de biomasa y granos.
Por otra parte, se implementaron asociaciones con tomate, zapallo anco y maíz, con el fin de promover la diversificación de cultivos.
Finalmente, el trabajo integra al Conicet y organismos provinciales. Por lo tanto, se consolida un enfoque interdisciplinario.
Un cultivo con múltiples aplicaciones industriales
El cáñamo industrial permite aprovechar toda la planta. Además, ofrece usos en diferentes sectores. Esto se debe a que su fibra puede utilizarse en la construcción para el desarrollo de materiales como el hormigón de cáñamo o la producción de bioplásticos para la industria. Así, se generan alternativas sostenibles.
Por otra parte, sus semillas tienen alto valor proteico, ya que se las pueden incorporar a la alimentación animal y humana. A su vez, la biomasa se emplea en biocombustibles. Por lo tanto, contribuye a la transición energética.

Soberanía productiva y recuperación histórica
El impulso al cáñamo busca reducir la dependencia externa, mientras promueve el desarrollo de semillas nacionales.
Gracias a esta iniciativa, se trabaja en nuevas variedades locales, contribuyendo a fortalecer la autonomía productiva.
Asimismo, el cultivo tiene antecedentes en la historia argentina, por lo que retoma iniciativas promovidas en el pasado. Si bien su prohibición en décadas anteriores frenó su desarrollo, en la actualidad se intenta revertir ese escenario.
Por esta razón, las experiencias en Chacabuco y Balcarce muestran avances. Por lo tanto, se consolida su potencial.
¿Cuáles son los beneficios ambientales del cultivo de cáñamo?
El cáñamo se destaca por su capacidad de capturar dióxido de carbono. Además, absorbe entre 9 y 15 toneladas de CO2 por hectárea.
En consecuencia, contribuye a mitigar el cambio climático y se posiciona como cultivo estratégico. A su vez, requiere menos agroquímicos que otros cultivos. Así, reduce el impacto sobre el suelo y el agua.
Por otra parte, mejora la calidad del suelo gracias a su sistema radicular. En consecuencia, favorece la regeneración.
Finalmente, su versatilidad permite reemplazar materiales contaminantes. Por lo tanto, impulsa una economía más sostenible.



