El delito medioambiental es el tercero más lucrativo del mundo

tala ilegal

Un informe realizado por la Organización Internacional de Policía Criminal (INTERPOL) y el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente reveló que el delito medioambiental es el tercer más lucrativo del mundo, solo superado por el tráfico de drogas y las falsificaciones. 

La muestra se realizó en 70 países, y el informe revela que más del 60% de esa naciones son testigos de nuevas formas de delincuencia medioambiental, lo que muestra un avance de la sofisticación y adaptación de los grupos delictivos a escala mundial.

El estudio también constata que los crímenes contra el medio ambiente equivalen a entre 110 y 281 mil millones de dólares al año. Este valor se obtiene principalmente como resultado de mejoras en las estimaciones y inteligencia criminal, junto con la adición del petróleo ilícito (que contribuye con cerca del 9% del valor total).

El primer puesto de los delitos medioambientales lo ocupa la tala irregular y el comercio ilícito de madera, con entre 51.000 y 152.000 millones de dólares al año. Le sigue el tráfico de especies, de entre 7.000 y 23.000 millones, y la pesca ilegal entre 11.000 y 24.000 millones. A estos se le une la minería irregular (entre 12.000 y 48.000) y los delitos relacionados con los residuos (entre 10.000 y 12.000).

La INTERPOL y el Programa de la ONU para el Medio Ambiente reconocen que existe un alto grado de incertidumbre a la hora de afinar las cifras, por la falta de estadísticas criminales en este campo. Sin embargo aclaran que los delitos medioambientales ocupan el tercer lugar en el mundo, solo por detrás del tráfico de drogas (344.000 millones de dólares) y las falsificaciones (288.000 millones).

El informe constata que algunos grupos armados no estatales, el terrorismo y redes delictivas se financian mediante la explotación de los recursos naturales de las zonas en conflicto, y se estima que al menos el 40% de las pugnas internas se vinculan a este delito.

El tráfico de animales salvajes supone una grave amenaza a la supervivencia de la biodiversidad del planeta. El informe revela que cuanto más en extinción se encuentra la especie, más elevado es su precio. Los animales más demandados en el mercado negro son las aves tropicales como loros y guacamayos; reptiles como serpientes y cocodrilos; algunos arácnidos como las tarántulas y los monos titís, chimpancés y lémures.

El tráfico con animales no es únicamente para su compra como mascotas “domésticas”, también existen casos tan graves como la venta de marfil de elefante en el mercado negro, el cuerno de rinoceronte, o la piel del tigre, utilizada como artículo de decoración. Vietnam, China y Tailandia están entre los países con mayor tráfico de animales en peligro, según el Fondo mundial para la naturaleza.

La INTERPOL también clasifica como delitos ambientales de alto nivel todos los relacionados a la explotación forestal, como la tala ilícita y las actividades conexas; a la pesca ilegal y las infracciones destinadas a facilitar su comisión, como la falsedad documental, y a la contaminación, que incluye el comercio y la eliminación de residuos peligrosos o electrónicos.

La delincuencia medioambiental no solo es un problema económico o de protección de la naturaleza, sino también un reto para la seguridad internacional. La INTERPOL especifíca que “los delitos contra el medio ambiente no se limitan a la caza furtiva, el tráfico de especies silvestres, la contaminación, la tala ilícita o la pesca ilegal, sino que incluyen otras actividades delictivas que los facilitan, como pueden ser el fraude, la falsificación de documentos, el blanqueo de capitales y la corrupción”.

“A diferencia de cualquier otra forma conocida de delito, el delito ambiental se agrava por su impacto en el medio ambiente y, por tanto, su costo para las generaciones futuras. La deforestación, el vertido de productos químicos y La pesca ilegal (y otros) dañan el medio ambiente, causando la pérdida de aire y agua limpios, exacerbando las condiciones climáticas extremas, reduciendo la seguridad alimenticia, y, por lo tanto, amenazando la salud general y el bienestar de la sociedad. Estos crímenes también privan a los gobiernos de ingresos muy necesarios y socavan los negocios legales”, concluye el informe.

Tags:

Esto tambien te puede interesar

Panamá busca reforestar un millón de hectareas verdes

Es ante el avance de la deforestación. El gobierno planea cumplir con el objetivo ...

Dudas y exigencias en la semana decisiva de la Cumbre del Clima

Entra en su fase decisiva fase política la Cumbre del Clima (COP24) de Katowice ...