Etiopía fue elegida como país anfitrión de la Conferencia de las Naciones Unidas (ONU) sobre el Cambio Climático COP32, que se celebrará en 2027.
La decisión se anunció en el marco de la COP30 que se desarrolla desde hace unos días en la ciudad brasileña de Belém, «La Puerta del Amazonas».
El evento se llevará a cabo en la capital de la nación africana, Adís Abeba.
Pese al acuerdo en torno a Etiopía, la definición resalta la falta respuestas sobre la que será su antecesora, la COP31 del 2026.
Es que, actualmente, continúa el debate sobre la sede de la cumbre el año entrante, con tensiones entre entre Australia y Turquía.

Respaldo unánime del bloque africano para la COP32 en Etiopía
Etiopía, que disputaba la sede de la COP32 con Nigeria, recibió el respaldo unánime del grupo de países africanos este martes.
Este bloque tenía por turno regional la responsabilidad de designar al próximo anfitrión de la conferencia climática.
La decisión aún debe ser adoptada formalmente por todos los países miembros de la Convención Marco antes de la clausura de la COP30.
Sin embargo, se espera que, para el próximo 21 de noviembre, cuando termina el evento en Brasil, esto se confirme fácilmente.
La COP32, una oportunidad para visibilizar a África
Al conocerse que Etiopía será la sede de la COP32 en 2027, la organización defensora del medio ambiente 350.org aplaudió la decisión.
La ONG estacó que la designación representa una oportunidad única para «visibilizar» las prioridades del continente.
La elección también permitirá mostrar el liderazgo climático de África en un momento crucial para las negociaciones internacionales sobre el cambio climático.
Rukiya Khamis, representante de la ONG en el continente africano, expresó su satisfacción con la elección de Etiopía como sede.
Sin embargo, Khamis hizo un llamado urgente para resolver la situación de la COP31, prevista para 2026.
Es que, hoy, la indefinición sobre la sede del próximo año genera preocupación en la comunidad internacional.
«El mundo no puede permitirse el lujo de utilizar la diplomacia climática como moneda de cambio política», advirtió la activista ambiental.
«Instamos a todas las partes a resolver el estancamiento de la COP31 para evitar que se socave el impulso en un momento crucial para la acción climática«, señaló con firmeza.

La disputa sin resolver entre Australia y Turquía por la COP31
La conferencia climática de 2026 corresponde al bloque de Europa Occidental y otros Estados, según el sistema de rotación regional.
Sin embargo, aún no se logra un consenso sobre el país anfitrión.
Australia desea organizarla en la ciudad de Adelaida, junto con los países del Pacífico.
En contraste, Turquía mantiene su candidatura para realizar la cumbre en Antalya.
Esta disputa generó un bloqueo dentro del grupo regional, que no se pudo resolver ni siquiera en el marco de la COP30 en Belém.
Pese a esto, si no se alcanza un acuerdo en Belém antes del 21 de noviembre, existe un plan de contingencia.
Si Turquía y Australia no acuerdan, la próxima cumbre climática se celebrará por defecto en Bonn.
Esta ciudad alemana alberga la sede de la secretaría de la ONU para el Clima, por lo que sería la sede «base».
Sin embargo, una situación de falta de acuerdo sería inédita y reflejaría el nivel de tensión diplomática en las negociaciones internacionales sobre cambio climático.
Cabe recordar que las conferencias climáticas de la ONU se organizan por rotación entre cinco bloques regionales establecidos.
Este sistema busca garantizar la representación equitativa de todas las regiones del planeta.
Este año, Brasil alberga la COP30 en representación de América Latina y el Caribe, con Belém como foco por tratarse de la ciudad que abre las puertas a la Amazonía.



