Una protesta por la contaminación del aire en India terminó en represión frente a la icónica Puerta de India, en Nueva Delhi.
Las imágenes de agentes retirando por la fuerza a manifestantes —entre ellos, niños y personas mayores— se viralizaron en redes y reavivaron el debate sobre el derecho a exigir aire limpio.
Videos difundidos desde el domingo muestran a policías arrastrando a jóvenes con pancartas que decían «Extraño respirar” o «Respirar nos está matando”.
Según la Policía de Delhi, la intervención ocurrió porque el sitio «no es un lugar designado para manifestaciones públicas».
«Solo quienes no acataron las instrucciones fueron detenidos«, afirmó un portavoz citado por The Tribune.
Los manifestantes fueron trasladados en autobuses policiales y liberados horas más tarde, pero las críticas se multiplicaron.

El contexto: una crisis ambiental que se agrava
El episodio ocurre en medio de una de las peores crisis de contaminación del aire en India de los últimos años.
Este lunes, el Índice de Calidad del Aire (ICA) en Nueva Delhi alcanzó los 345 puntos, calificado como «muy malo» por la Junta Central de Control de la Contaminación.
Durante el fin de semana, en algunas zonas superó los 400 puntos, niveles comparables a fumar 13 cigarrillos por día.
Expertos advierten que la exposición prolongada a las partículas finas PM2.5 aumenta el riesgo de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, especialmente entre niños y ancianos.
«La gente pide aire limpio, no confrontación«, escribió Gawande, quien calificó la situación como «una emergencia nacional«.
Se trata de un ejemplo más de cómo, hoy, la contaminación del aire en India se convirtió en un problema estructural, con millones de personas expuestas cada año a niveles peligrosos.
India: las medidas del gobierno contra la contaminación del aire tras las protestas
Ante la creciente presión social, el gobierno de India activó la Fase III del Plan de Respuesta Gradual (GRAP).
Se trata del mecanismo de emergencia anticontaminación que rige en Delhi y su región metropolitana.
La decisión llegó tras el registro de un ICA de 425 puntos, considerado «severo».

Además, se registró un pico de 750 puntos que colocó a la capital como la ciudad más contaminada del mundo.
Con esta fase se prohíben actividades de construcción y demolición no esenciales, el uso de vehículos particulares de gasolina BS-III y diésel BS-IV, y el funcionamiento de vehículos comerciales no esenciales.
Además, las escuelas primarias deberán impartir clases en línea, mientras que se recomienda el teletrabajo para reducir el tráfico.
Solo proyectos públicos esenciales —como ferrocarriles, metro, aeropuertos y sanidad— quedan exentos.
Sin embargo, estos deben cumplir estrictos controles de polvo y residuos.
Las autoridades atribuyeron el aumento de la contaminación a vientos calmados y condiciones atmosféricas estables que impiden dispersar los contaminantes.
Críticas tras la represión en las manifestaciones
Tras la represión contra los manifestantes pacíficos, el activista Anish Gawande se expresó en redes.
«Cuando el índice de calidad del aire alcanza los 600, el Gobierno golpea a madres jóvenes y estudiantes por luchar por aire limpio«, escribió.
El periodista Ashish Srivastava señaló que “en la capital nacional no hay derecho a vivir, ni siquiera a hablar por ello”.
Por su parte, el líder opositor Rahul Gandhi recordó que «el derecho a un aire limpio es un derecho humano fundamental«.



