Hito Histórico: Comunidades Indígenas de la Red Torna Lickana en Salta Registran el Primer «Territorio de Vida» (TICCA) de Argentina

«Territorio de Vida» es un acontecimiento de profunda trascendencia para la conservación ambiental y el reconocimiento de los derechos de los pueblos originarios, diez comunidades indígenas que conforman la Red Torna Lickana, ubicadas en las Salinas Grandes de Salta, han logrado que su ancestral territorio sea oficialmente registrado como un «Territorio de Vida» (TICCA) en una prestigiosa plataforma global.

Este reconocimiento no solo es un hito sin precedentes para Argentina, sino que también valida de manera contundente el papel esencial de estas comunidades en la gestión, protección y conservación de los vitales humedales altoandinos.

Un «Territorio de Vida»: más allá de las fronteras geográficas

El pasado 27 de junio, el Registro TICCA (Territorios y Áreas Conservadas por Pueblos y Comunidades Indígenas) dio la bienvenida al primer territorio de Argentina: el espacio sagrado donde habitan las comunidades de la Red Torna Lickana. Ubicado estratégicamente en la cuenca de Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc, en la provincia de Salta, este reconocimiento subraya la conexión intrínseca entre los pueblos indígenas y su entorno.

Un TICCA, o «Territorio de Vida», es mucho más que una simple delimitación geográfica. Representa un espacio donde existe una conexión estrecha y profunda entre un pueblo indígena o comunidad local y su entorno, arraigada en la historia, la identidad cultural, la espiritualidad y las formas de vida que aseguran su bienestar tanto material como inmaterial.

Son precisamente estas comunidades quienes, a través de sus sistemas ancestrales de gobernanza y gestión ambiental, contribuyen de manera positiva y significativa a la conservación de la naturaleza a escala global.

Estos territorios se distinguen por ser gestionados de forma autónoma por las comunidades, quienes actúan como custodios milenarios de sus tierras, aplicando sus propias normas sobre el uso y cuidado del territorio, basadas en conocimientos tradicionales y prácticas de gobernanza arraigadas.

La contribución de los TICCA a la conservación de la naturaleza es invaluable, manifestada a través de la preservación y el uso sostenible de ecosistemas, hábitats, especies y paisajes únicos.

Los humedales altoandinos: corazón del Territorio de Vida Torna Lickana

Dentro del recién reconocido Territorio de Vida de la Red Torna Lickana, un conglomerado de diez comunidades originarias, se encuentran los humedales altoandinos.

Estos ecosistemas, compuestos por salares, lagunas, vegas y bofedales, no solo son cruciales para el equilibrio ecológico, sino que tienen múltiples y profundas contribuciones para las comunidades indígenas.

Son considerados espacios sagrados, fuentes de sustento y garantes de la continuidad cultural, con los que estas comunidades mantienen relaciones profundas, respetuosas y arraigadas a su identidad desde tiempos inmemoriales.

Estos humedales, además de su valor cultural, albergan una biodiversidad única y especializada, siendo fundamentales para la regulación del ciclo del agua en la región árida de la Puna.

Desempeñan, asimismo, un rol clave en la adaptación al cambio climático, actuando como amortiguadores naturales. Por tanto, su conservación no solo es necesaria para garantizar los derechos territoriales y culturales de las comunidades que los habitan y custodian, sino también por su papel esencial en el equilibrio ecológico global y en el sostenimiento de todas las formas de vida que prosperan en este territorio.

El impacto global de los TICCA: visibilidad y un hito argentino

Según un análisis global publicado por el Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA-WCMC) y el Consorcio TICCA en el informe «Territorios de Vida», se estima que los territorios y áreas conservados por Pueblos Indígenas y comunidades locales cubren más del 20% de la superficie terrestre del planeta, realizando aportes fundamentales a las redes globales de conservación. Sin embargo, aún existe una considerable falta de datos sobre estos espacios vitales.

El Registro TICCA busca precisamente documentar estos territorios, y hasta la fecha ya cuenta con 313 casos reportados a nivel mundial. Sorprendentemente, hasta ahora, ninguno provenía de Argentina.

La reciente incorporación del territorio de la Red Torna Lickana como un TICCA – Territorio de Vida – no es solo una adición a una base de datos; marca un hito trascendental en el reconocimiento de los derechos territoriales de los pueblos indígenas en Argentina.

Además, significa una visibilización sin precedentes de sus aportes fundamentales a la conservación de la biodiversidad y al cuidado integral de la naturaleza.

Es, a su vez, una experiencia ejemplar que promueve el fortalecimiento de formas de gobernanza propias, basadas en el respeto, la reciprocidad y el vínculo profundo con los territorios que estas comunidades habitan y han sostenido durante generaciones.

Ubivación de los Ticca
Fuente:https://www.iccaregistry.org/?locale=es

La Red Torna Lickana: «Nuestra Tierra» y su ubicación estratégica

La Red Torna Lickana —cuyo nombre significa “Nuestra Tierra” en el idioma ancestral— es una alianza de comunidades indígenas pertenecientes al Pueblo Atacama.

Está conformada por diez comunidades originarias que, en conjunto, integran este primer TICCA argentino: Casa Colorada, Cerro Negro, Cobres, Corralito, Esquina de Guardia, Incahuasi, Matancillas, Raíces Andinas, Rangel y Tipan.

Geográficamente, este invaluable Territorio de Vida se encuentra en el norte de la República Argentina, específicamente en la provincia de Salta, dentro de la región del Altiplano conocida como la Puna.

Abarca los departamentos de La Poma y Los Andes, y constituye una parte vital de la cuenca de Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc, un vasto sistema que se extiende entre las provincias de Salta y Jujuy, a una altitud impresionante de más de 3.500 metros sobre el nivel del mar.

Un proceso metódico: la inclusión en el registro TICCA

El Registro TICCA es una plataforma global administrada por el Centro Mundial de Monitoreo de la Conservación del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA-WCMC) y gobernada por un comité directivo que incluye a representantes de diversas organizaciones de renombre internacional, como el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Consorcio TICCA, la UICN, el Programa para los Pueblos de los Bosques, la Fundación Kenono (Nagalandia, India), la Cooperativa Snowchange (Finlandia) y Amazon Frontlines.

La inclusión del territorio de la Red Torna Lickana en este prestigioso registro fue el resultado de un proceso sostenido de trabajo comunitario y una notable articulación colectiva.

Más allá de la visibilidad internacional que este logro otorga, el camino recorrido tuvo un enorme valor a nivel interno para las comunidades.

Desde el año 2022, las comunidades indígenas que integran esta Red mantuvieron numerosos encuentros e intercambios para impulsar la iniciativa.

Se reunieron en talleres participativos donde reflexionaron colectivamente sobre el profundo sentido del territorio, su rica biodiversidad, la memoria histórica que los conecta a la tierra, su identidad cultural y, crucialmente, sobre las amenazas —tanto históricas como actuales— que ponen en riesgo la continuidad de todas las formas de vida que coexisten en el TICCA.

Los datos requeridos por el Registro TICCA fueron meticulosamente preparados por la propia Red Torna Lickana, contando con el acompañamiento invaluable de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) y el apoyo financiero del programa Conservando los Humedales Altoandinos de Fundación Humedales/Wetlands International y de Pan para el Mundo/Brot für die Welt.

A través de esta exhaustiva documentación, las comunidades no solo reafirman su rol como custodias milenarias del territorio, sino que también comparten, desde su propia perspectiva y cosmovisión, los conocimientos, prácticas y formas de gobernanza ancladas en su historia ancestral.

Potencial y reacciones: una herramienta para la autodeterminación y la conservación

La incorporación en la base de datos del Registro TICCA representa una herramienta estratégica y valiosa para visibilizar el vínculo indisoluble de la Red Torna Lickana con su territorio, su identidad profunda y sus propias formas de gobernanza autónoma.

Este acto no solo implica dejar una constancia internacional fehaciente de su presencia y su relación simbiótica con el lugar que habitan y cuidan desde tiempos ancestrales, sino que también les permite situarse dentro de una red global de pueblos indígenas y comunidades locales que conservan la naturaleza a partir de prácticas culturales, espirituales y sociales profundamente arraigadas.

Esto abre la puerta a la construcción de alianzas estratégicas, al intercambio enriquecedor de experiencias y al posicionamiento de su rol clave en el cuidado y equilibrio de la Pachamama (la naturaleza), que abarca sus territorios, humedales y toda la biodiversidad que albergan.

En un contexto de crecientes presiones sobre los territorios, como el avance de la actividad extractiva del litio en la región, contar con este reconocimiento simbólico y político refuerza significativamente la legitimidad de las comunidades frente a actores externos.

Esto contribuye, de manera fundamental, a visibilizar y valorar sus formas de vida, sus conocimientos ancestrales, sus usos tradicionales y la profunda relación que mantienen con el territorio.

En definitiva, registrar su territorio como un TICCA – Territorio de Vida – no es un acto simbólico aislado, sino una estrategia concreta y poderosa para proyectar su presencia territorial, consolidar su autodeterminación y continuar defendiendo sus formas de vida en comunidad desde su propia cosmovisión.

Voces de la comunidad y especialistas: el testimonio del logro

La satisfacción y el significado de este logro se reflejan en las palabras de sus protagonistas y acompañantes:

Desde las comunidades indígenas de la Red Torna Lickana, Salta, expresaron: “Las comunidades de la Red Torna Lickana decidimos avanzar en el proceso de registro de este TICCA con el objetivo de mantener los valores culturales y espirituales, preservar nuestra historia, incentivar a los jóvenes para permanecer en la zona, fortalecer el proceso de defensa de nuestros derechos sobre el territorio y la vida comunitaria.”

Laura Castillo, coordinadora del Programa de Altoandinos en la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, destacó: “El registro del territorio de vida de la Red Torna Lickana visibiliza el rol central de las comunidades en la protección de los humedales andinos, amenazados por la demanda de minerales para la transición energética global. El reconocimiento refleja su conexión profunda con el territorio, y el rol esencial de sus saberes para la protección de la naturaleza, en línea con lo establecido en múltiples marcos internacionales de biodiversidad. La reciente Opinión Consultiva 32/25 de la Corte Interamericana de Derechos Humanos también destacó la importancia de los saberes, conocimientos y cosmovisiones indígenas para abordar de manera justa y eficaz la crisis climática y ecosistémica, en pleno respeto a los derechos humanos y los límites planetarios.”

Román Baigún, coordinador del Programa Conservando los Humedales Altoandinos para la Gente y la Naturaleza, de Wetlands International, añadió: “Creemos que el reconocimiento como ‘Territorio de vida’ a la Red Torna Lickana contribuye a la conservación de los humedales altoandinos. No alcanzan las áreas protegidas para proteger a estos frágiles ecosistemas, son las comunidades con su profunda conexión con la naturaleza quienes vuelven más efectiva la conservación.”

Christof Wünsch, jefe del Departamento de América del Sur, Brot für die Welt, concluyó: “Nos complace mucho que las comunidades indígenas de la Red Torna Lickana estén registradas ahora como TICCA. Esperamos que, de esta manera, se reconozcan y respeten sus derechos y su contribución a la protección del frágil medio ambiente de la región y a la diversidad cultural.”

Este logro no solo celebra la perseverancia de la Red Torna Lickana, sino que también inspira a otras comunidades a buscar un reconocimiento similar, fortaleciendo la voz de los pueblos originarios en la defensa de la biodiversidad y la autodeterminación territorial.

Fuente: FARN

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