Luego de los incendios récord del verano en La Comarca Andina, la UTT Patagonia lanzó el primer curso de “Restaurador Forestal”. De este modo, la iniciativa propone pasar de la emergencia a la acción con una mirada ecológica integral.
Asimismo, la propuesta se concretó mediante un convenio con la Escuela Agrotécnica 717, en Lago Puelo. En consecuencia, más de un centenar de personas iniciaron una formación orientada a la recuperación del bosque nativo.
Además, el interés superó todas las expectativas, con cientos de inscriptos provenientes de distintos puntos de la región. Por lo tanto, el curso se consolida como una herramienta clave frente a la crisis ambiental.

Una respuesta colectiva desde el territorio
En paralelo, la experiencia se nutre del trabajo de brigadas comunitarias que enfrentaron incendios como el de Mallín Ahogado y los focos en Puerto Patriada y Epuyén. Así, se integran saberes prácticos con formación técnica.
Por otro lado, la comunidad organizada se posiciona como protagonista en la gestión del territorio. En este sentido, el objetivo es avanzar desde la contención del fuego hacia la prevención y restauración.
De igual manera, la propuesta busca consolidar un oficio vinculado al cuidado ambiental. En consecuencia, se abre una alternativa laboral en un contexto de creciente degradación ecológica.
Contenidos y saberes para restaurar el bosque nativo
El curso se estructura en módulos que abordan conceptos esenciales como el funcionamiento del bosque, los disturbios y las estrategias de restauración. En primer lugar, se promueve la lectura del paisaje para intervenir de manera adecuada.
Además, se trabajan técnicas de recolección de semillas, reproducción de especies nativas y producción de plantines. De este modo, se fortalece el conocimiento práctico aplicado al territorio.
Por otro lado, se incorpora la experiencia acumulada en proyectos de reforestación, como los realizados en el cerro Currumahuida. Así, se articulan saberes científicos y comunitarios en un mismo espacio de aprendizaje.

¿Cuáles son los beneficios ambientales y sociales de la iniciativa?
La formación en restauración forestal aporta múltiples beneficios al ecosistema. En primer lugar, permite recuperar el bosque andino patagónico, clave para la regulación hídrica y la conservación del suelo.
Asimismo, contribuye a prevenir futuros incendios mediante prácticas de manejo sustentable. En consecuencia, se reduce la vulnerabilidad de los territorios frente a eventos extremos.
Además, la iniciativa fortalece el tejido social al promover la participación comunitaria. De este modo, se generan redes de trabajo colaborativo que impulsan soluciones locales a problemáticas globales.
Desafíos históricos y restauración con especies nativas
En contraposición, la expansión de especies exóticas como el pino ponderosa generó impactos negativos en la región. En efecto, estas plantaciones aumentan el riesgo de incendios y afectan la biodiversidad.
Por ello, la restauración con especies nativas como ciprés, coihue y lenga se presenta como una estrategia fundamental. Así, se recuperan funciones ecológicas desarrolladas durante miles de años.
Finalmente, frente a la pérdida de miles de hectáreas entre Bariloche y Esquel, la capacitación comunitaria surge como una respuesta concreta. En consecuencia, se consolida un camino hacia la resiliencia ambiental y la reconstrucción del paisaje.



