En el corazón de Zambia, la ciudad de Kabwe, capital de la Provincia Central, se ha convertido en uno de los lugares con mayor contaminación por plomo del mundo.
La fuente de esta crisis es una mina y fundición de plomo y zinc que operó durante el período colonial británico y fue clausurada oficialmente en 1994, sin que se haya realizado una limpieza adecuada.
Desde entonces, más de 6,4 millones de toneladas de residuos tóxicos permanecen expuestos, afectando gravemente la salud de la población.
Plomo en el aire, el suelo y la sangre
El polvo de plomo se dispersa desde los vertederos abiertos hacia viviendas, escuelas y jardines, contaminando todo a su paso. Se estima que hasta 200.000 personas están expuestas, y que la mitad de los niños que viven cerca de la mina requieren tratamiento médico urgente.
La ONU ha calificado a Kabwe como una “zona de sacrificio”, donde las comunidades enfrentan una exposición extrema a sustancias tóxicas.
Negocios con residuos tóxicos: minería informal y riesgos ocultos
Empresas y cooperativas extraen plomo sin controles ni protección ambiental.
Desde 2023, diversas empresas y particulares han comenzado a extraer y transportar residuos de plomo para su procesamiento, generando nuevos focos de contaminación. Montones de material oscuro aparecen junto a carreteras y plantas sin señalización ni vallado.
La empresa Enviro Processing Limited (EPL), filial de Jubilee Metals Group, posee la concesión de la zona conocida como Montaña Negra, aunque niega haber autorizado estas actividades. Sin embargo, investigaciones de Human Rights Watch revelan que mineros informales han operado allí durante años.

Minería artesanal: trabajo infantil y exposición extrema
La minería a pequeña escala, también llamada “recolección de residuos”, se realiza con mínimos recursos y sin protección. Niños y mujeres trabajan entre los desechos, expuestos a niveles de plomo que alcanzan 60.000 mg/kg, cuando el límite considerado peligroso por la EPA de EE. UU. es de 200 mg/kg.
El plomo, sin nivel seguro de exposición, puede causar daño neurológico, aborto espontáneo, bajo peso al nacer, enfermedades renales y cardiovasculares.
Minerales críticos para la transición energética, pero ¿a qué costo?
Zinc, plomo y vanadio son clave para energías renovables, pero su extracción debe ser responsable.
El gobierno de Zambia ha declarado al zinc y el plomo de Kabwe como minerales estratégicos para la transición energética global.
Estos metales son esenciales para turbinas eólicas, energía solar e hidroeléctrica, pero su extracción sin regulación viola derechos humanos y ambientales. Empresas chinas como Datong Industries, Chengde Mining y Superdeal Investments han sido señaladas por comprar minerales sin responder a las denuncias.
Derechos humanos y obligaciones estatales
Como parte de tratados internacionales, Zambia tiene el deber de proteger a su población regulando las actividades comerciales.
Las empresas también deben evitar contribuir a violaciones de derechos humanos, especialmente en contextos de contaminación histórica y vulnerabilidad infantil.



