La alcaldesa de Washington D.C. declara la emergencia ambiental en el río Potomac por los altos niveles de E. coli 

La alcaldesa de Washington D.C., Muriel Bowser, declaró el estado de emergencia tras una fuga en el sistema de alcantarillado. El colapso vertió 250 millones de galones de aguas residuales sin tratar al Río Potomac en sus primeras etapas.

En consecuencia, la administración local solicitó al presidente Donald Trump una declaración federal de desastre. La medida apunta a obtener recursos y el reembolso total de los gastos asumidos por la ciudad y por DC Water.

Además, el pedido contempla la intervención de FEMA para coordinar acciones entre agencias federales, estados afectados y el distrito. De este modo, se busca centralizar la asistencia y acelerar la contención del daño ambiental.

Sin embargo, la crisis también desató tensiones políticas. Desde la red Truth Social, el mandatario cuestionó la gestión del vertido y apuntó contra el gobernador de Maryland, Wes Moore.

La alcaldesa de Washington D.C. declara la emergencia ambiental en el río Potomac por los altos niveles de E. coli. Foto: Tripadvisor.
La alcaldesa de Washington D.C. declara la emergencia ambiental en el río Potomac por los altos niveles de E. coli. Foto: Tripadvisor.

Impacto ambiental histórico y advertencias sanitarias

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos calificó el episodio como una crisis ecológica de proporciones históricas. El colapso de una tubería al norte de la capital generó uno de los mayores vertidos de aguas residuales en la historia del país.

De acuerdo con la Universidad de Maryland, el volumen descargado convierte al evento en un antecedente sin precedentes recientes. Por lo tanto, el impacto sobre la calidad del agua y los ecosistemas acuáticos podría extenderse durante meses.

Los análisis realizados en el punto del derrame detectaron niveles de contaminación extremadamente elevados. En particular, las concentraciones bacterianas superaron ampliamente los límites considerados seguros.

Sin embargo, en zonas cercanas a Georgetown los valores se mantuvieron dentro de parámetros aceptables. Esta situación se atribuye, en parte, a que el río permaneció congelado durante semanas, lo que limitó la dispersión superficial.

Las autoridades recomendaron evitar cualquier contacto con el agua contaminada. Asimismo, los equipos de emergencia del condado de Montgomery fueron instruidos para tratar los operativos como incidentes con materiales peligrosos.

La alcaldesa de Washington D.C. declara la emergencia ambiental en el río Potomac por los altos niveles de E. coli. Foto: El Tiempo.
La alcaldesa de Washington D.C. declara la emergencia ambiental en el río Potomac por los altos niveles de E. coli. Foto: El Tiempo.

E. coli: riesgos sanitarios y alerta pública

Uno de los principales focos de preocupación es la bacteria Escherichia coli, conocida como E. coli. Este microorganismo habita normalmente en el intestino humano y animal, pero ciertas cepas pueden provocar enfermedades graves.

Cuando se detecta en cuerpos de agua, su presencia indica contaminación fecal reciente. En consecuencia, el contacto puede derivar en infecciones gastrointestinales, diarreas severas y afecciones cutáneas.

En el caso del Potomac, los niveles registrados fueron cientos de veces superiores a los estándares de seguridad establecidos por la EPA. Por ello, se instó a la población a lavar inmediatamente la piel expuesta y consultar a un médico ante síntomas.

Además del riesgo sanitario, la proliferación de bacterias altera el equilibrio ecológico del río. La disminución de oxígeno disuelto y el impacto sobre peces e invertebrados agravan un escenario que combina emergencia ambiental y tensión institucional.

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