En un contexto donde la crisis climática atraviesa todas las industrias, Rosario, Santa Fe, se prepara para recibir por primera vez a Bioferia, el festival de sustentabilidad más grande de Latinoamérica, que se realizará los días 24 y 25 de octubre en el predio de la Ex Rural.
La feria busca conectar innovación, negocios verdes y conciencia ambiental. Desde proyectos tecnológicos hasta emprendimientos locales, el encuentro apunta a consolidarse como un espacio donde la sustentabilidad deje de ser una tendencia para transformarse en una práctica cotidiana.
Bioferia propone una experiencia inmersiva para el público y los expositores. Los visitantes podrán recorrer stands, participar en charlas y descubrir productos pensados bajo el principio del triple impacto: económico, social y ambiental. Cada empresa que participa debe demostrar una acción concreta de impacto positivo.
Con más de un centenar de espacios ya reservados, el evento se perfila como una oportunidad clave para posicionar a Rosario en el mapa regional de la innovación verde. Los organizadores esperan completar los 200 lugares disponibles en los próximos días.

Un festival con raíces ecológicas
Bioferia nació en Buenos Aires hace más de seis años con la idea de mostrar que los negocios sostenibles pueden ser rentables y transformadores. Desde su primera edición, el festival se expandió rápidamente, reuniendo a miles de visitantes, marcas y referentes ambientales.
Su crecimiento fue tan notable que, tras consolidarse en la capital argentina, decidió expandirse hacia otras regiones. Rosario será la primera ciudad del interior en albergar una edición propia, marcando un nuevo paso en la descentralización de los eventos vinculados a la economía circular.
Detrás de esta expansión se encuentra la alianza entre el equipo fundador del evento y Bodegas Araujo, una empresa familiar que representa un modelo de transición sustentable. Su director, Carlos “Charly” Araujo, participó en ediciones anteriores y fue quien impulsó la llegada del encuentro al litoral argentino.
Su bodega, certificada como Empresa B, eliminó agroquímicos, incorporó prácticas orgánicas y adoptó procesos con bajo impacto ambiental. La experiencia de Araujo refleja el espíritu que Bioferia busca transmitir: que el cambio hacia la sustentabilidad es posible si se integra al corazón del negocio.
Empresas con propósito
Más de 100 empresas y organizaciones confirmaron su participación. Entre ellas se encuentra DH-SH, de Capitán Bermúdez, que lidera la campaña Reciclá tu Aceite. Desde 2017, gestiona residuos de frituras en hogares y locales gastronómicos, transformando el aceite usado en biocombustible de segunda generación.
Otra de las protagonistas será Campo Limpio, una asociación civil que agrupa a más de 100 firmas del sector agropecuario y coordina la recolección y reciclado de envases de fitosanitarios. Desde 2019, recuperaron más de 20 millones de kilos de material, que se reutilizan como insumo para fibra óptica y señalización vial.
También participará Sustaina, un emprendimiento joven que trabaja para reducir el impacto ambiental en eventos masivos. Ofrecen soluciones integrales que incluyen gestión de residuos, uso de energías limpias y medición de huella de carbono. En Bioferia contarán con un espacio dedicado a la música electrónica sustentable, donde aplicarán su modelo circular en tiempo real.
Estas iniciativas representan la diversidad del ecosistema verde argentino, donde conviven desde grandes empresas hasta proyectos comunitarios que buscan transformar hábitos cotidianos.

Un movimiento que se multiplica
Bioferia no solo es un evento, sino un movimiento de transformación. Promueve una visión integral donde la sustentabilidad atraviesa todos los sectores: desde la industria alimentaria hasta la moda, la energía y el transporte.
La edición rosarina promete consolidar esta visión, demostrando que los cambios sistémicos comienzan con acciones locales. Allí, cada producto reciclado, cada stand ecológico y cada charla servirán para inspirar un futuro más limpio y equilibrado.
En tiempos donde el planeta exige nuevas formas de producción y consumo, Bioferia aparece como una vitrina de esperanza: una invitación a repensar el desarrollo económico sin perder de vista la naturaleza que lo sostiene.



