Durante la COP30 en Belém, Brasil, la “Ciudad de las Juventudes” se consolida como el primer espacio global dedicado íntegramente al liderazgo ambiental de las nuevas generaciones.
Concebido como un punto de encuentro, formación y movilización, reúne a jóvenes activistas de distintos países comprometidos con la justicia climática y la sostenibilidad del planeta.
El proyecto, instalado en el Núcleo de Oficinas Curro Velho, busca fortalecer el protagonismo juvenil en las discusiones climáticas mundiales. Entre el 9 y el 21 de noviembre, el lugar se transforma en un laboratorio vivo de ideas, con debates, plenarias, talleres y expresiones culturales que integran arte, política y ecología.
La iniciativa marca un precedente histórico: es el primer campamento internacional centrado exclusivamente en juventudes dentro del marco de una Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.

Jóvenes protagonistas del futuro sostenible
Impulsada por la joven líder climática Marcele Oliveira, esta propuesta es fruto de la colaboración entre la Fundación Cultural de Pará, la Secretaría Nacional de Juventud de Brasil y organismos internacionales como el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
El espacio busca garantizar la representación de jóvenes del Sur Global, especialmente de aquellos que suelen enfrentar barreras económicas o logísticas para participar en eventos internacionales. Así, la “Ciudad de las Juventudes” se convierte en una plataforma de equidad y acceso al debate global.
A través de actividades como talleres de graffiti, papel semilla, serigrafía y foros participativos, los participantes combinan creatividad con activismo, construyendo propuestas concretas para incidir en las políticas públicas ambientales.
Un laboratorio de ideas para la justicia climática
La programación incluye plenarias temáticas sobre género, territorio, biomas, cultura y racismo ambiental, con la participación de líderes sociales y representantes gubernamentales. Estos encuentros buscan delinear estrategias colectivas frente a los desafíos de la crisis climática, integrando perspectivas locales y comunitarias.
Además de los debates, la cultura tiene un papel central. Muestras de música, danza y arte popular reflejan la diversidad y riqueza de las juventudes latinoamericanas. Desde el ritmo del carimbó hasta el colorido del Boi Vagalume, cada expresión refuerza la idea de que la sostenibilidad también se construye desde la identidad cultural.
El cierre del encuentro culminará con la Carta de la Juventud a la COP30, un documento que reunirá las principales propuestas y compromisos elaborados durante los días de trabajo colectivo.

Hacia una participación juvenil real y transformadora
Más que un evento paralelo, la “Ciudad de las Juventudes” simboliza un cambio de paradigma en la gobernanza climática. Por primera vez, las voces jóvenes no solo observan las decisiones: las formulan, las debaten y las presentan ante los organismos internacionales.
Este espacio promueve el diálogo entre generaciones, la inclusión social y la construcción de liderazgos sostenibles. Al reconocer la capacidad transformadora de los jóvenes, impulsa una nueva forma de entender la acción climática, más horizontal, participativa y justa.
Desde la Amazonia, este encuentro demuestra que el futuro ambiental del planeta se escribe colectivamente, con los jóvenes al centro del debate.
Beneficios ambientales y sociales de la iniciativa
La creación de la “Ciudad de las Juventudes” genera impactos que trascienden el evento. En primer lugar, amplía la educación ambiental y la conciencia ecológica entre las nuevas generaciones, fortaleciendo la comprensión de los vínculos entre justicia social y climática.
En segundo término, fomenta redes internacionales de cooperación juvenil, esenciales para la continuidad de los proyectos de mitigación y adaptación al cambio climático en distintos territorios.
Finalmente, el espacio refuerza el rol de la juventud como actor clave en la defensa de los ecosistemas amazónicos y en la transición hacia un modelo sostenible basado en la equidad, la participación y el respeto por la diversidad.



