El Gobierno de Brasil ordenó la construcción de una autopista que atraviesa decenas de miles de hectáreas de selva amazónica protegida, para facilitar la movilidad para la COP30 en Belém. Lugareños y conservacionistas denunciaron el impacto ambiental que provocará la obra.
Será la construcción de una autopista de cuatro carriles, la obra denominada como «autopista sostenible«, despertó fuertes controversias entre lugareños y conservacionistas, que denuncian el significativo impacto ambiental que ocasionará.
Realizada por la dictadura militar brasileña, la autopista Br-319 cruza 900 kilómetros de selva Amazónica desde Manaos hasta Porto Velho. El tramo central quedó abandonado y es intransitable desde los años 80.
El gobierno defendió la autopista y sostuvo que el objetivo de renovar este proyecto de autopista es facilitar el tráfico a la ciudad, que acogerá a más de 50.000 personas en la COP30.
La pavimentación de esta carretera traería importantes impactos negativos para la población local y significaría una catástrofe ambiental.

Por qué genera polémica sobre la construcción de una autopista
La Amazonia cumple un papel vital en la absorción de carbono para el mundo y es hogar de una inmensa biodiversidad. Mejoraría el acceso a los líderes de todo el mundo se reunirán para debatir sobre las prioridades climáticas, la construcción de una autopista despertó fuertes críticas por parte de quienes denuncian el impacto de la desforestación en la zona protegida contradice el propósito de la COP30.
La crítica de las comunidades locales
Comenzó a tener repercusiones para los lugareños, quienes denuncian que su sustento de vida se vio afectado por la autopista.
Comentan que la cosecha ha sido destruida y no tienen esos ingresos para mantener a las familia.
Su temor es que un día sean desplazados por algún desarrollo comercial y deban irse, de un lugar donde nacieron y crecieron.
Las principales preocupaciones tienen que ver con la desconexión de su comunidad ya que quedarían aislados, al tener muros a ambos lados, no estará conectada.
Interrupción en el desplazamiento natural de la fauna
Donde había selva, ahora hay troncos amontonados. Excavadoras y maquinaria pesada modifican el suelo del bosque, arrasando con los humedales y fragmentando el ecosistema.
A los científicos les preocupa que la construcción de una autopista deje dos zonas desconectadas de bosque protegido, fragmentando el ecosistema y obstruyendo el movimiento de la fauna.
Los animales ya no podrán cruzar al otro lado, con lo que se reducen las zonas donde pueden vivir y reproducirse.
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