Como consecuencia del cambio climático, la Gran Barrera de Coral, en Australia, se encuentra atravesando la mayor disminución anual de la cobertura de corales en 39 años, de acuerdo con el informe anual del Instituto Australiano de Ciencias Marinas (AIMS).
Esta pérdida estaría provocada, principalmente, por el estrés térmico inducido por el calentamiento global. Este fenómeno climático provocó la mortalidad de corales a causa del blanqueamiento masivo de 2024, además del impacto de los ciclones y los brotes de estrellas de mar corona de espinas.
De acuerdo con el informe anual, la cobertura de coral de la Gran Barrera disminuyó entre un 26 y 40%, según las zonas. A su vez, el comunicado agrega que las pérdidas récord de cobertura durante de este año partieron de una base elevada, producto de los altos niveles alcanzados en estos últimos años.
Por otra parte, el documento explica que se observó una mayor volatilidad en los niveles de cobertura de coral duro, lo que es considerada como una señal de un ecosistema bajo prisión. Incluso, agregaron que las oscilaciones entre mínimos y máximos históricos se dieron en un periodo relativamente corto, mientras que antes se daban de forma más moderada.

Las consecuencias de un nuevo blanqueamiento masivo
Según el resumen anual del Programa de Monitoreo a Largo Plazo (PML) de AIMS, que recolectó datos de estudios de 124 arrecifes de coral realizados entre agosto y mayo de 2024, 77 de ellos registraron una cobertura de coral duro de entre el 10 y el 30%.
A su vez, otros 33 arrecifes presentaron una cobertura de coral duro de entre el 30 y 50%, mientras que dos presentaron una cobertura superior al 75%, y los últimos dos arrecifes, contaban con una cobertura inferior al 10%.
Además, se detalló que el blanqueamiento masivo de 2024 la Gran Barrera representó el quinto evento de este tipo desde el 2016, aunque el primero se trata del primero que afecta a casi todos los arrecifes de coral de Australia.
Esta investigación reveló que los blanqueamientos masivos cada vez son más frecuentes e intensos, ya que es la segunda vez en una década que los corales experimentan este fenómeno en dos años consecutivos.

Un fenómeno para nada alentador
El blanqueamiento masivo de corales ocurre cuando estos expulsan las algas simbióticas que les proporcionan nutrientes y color, generalmente como respuesta al estrés por aumento de la temperatura del agua. Sin estas algas, los corales pierden su fuente principal de energía y quedan debilitados, lo que compromete su capacidad de crecer y reproducirse.
La pérdida de corales afecta directamente a los ecosistemas marinos, ya que muchas especies de peces, crustáceos y moluscos dependen de ellos para refugio y alimento. Cuando las estructuras coralinas se deterioran, disminuye la biodiversidad y se rompe la cadena trófica, generando un efecto cascada en toda la comunidad marina.
Además, la degradación de los arrecifes reduce su capacidad de proteger las costas frente a la erosión y las tormentas. Esto pone en riesgo a comunidades humanas que dependen de estas barreras naturales, no solo para la seguridad costera, sino también para actividades económicas como la pesca y el turismo.



