El fuego en Chubut son solo una muestra de lo que puede suceder en el resto del país, ya que, al menos, 16 provincias del país se encuentran bajo alerta máxima por riesgo extremo de incendios forestales, entre ellas, Buenos Aires.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), las provincias con nivel “extremo” son Santiago del Estero, Tucumán, Córdoba, Mendoza, San Luis, La Rioja, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Santa Fe, Tierra del Fuego, Entre Ríos y Buenos Aires.
Estas provincias representan la franja central y sur del país, siendo las zonas de la región pampeana, Cuyo y la Patagonia, las más afectadas. Por esta razón, las autoridades nacionales y provinciales pidieron extremar los cuidados y evitar cualquier acción que pueda iniciar focos ígneos, dado que el contexto climático favorece su propagación.

Más de la mitad de Buenos Aires, en nivel crítico
Buenos Aires se encuentra dentro de las zonas más comprometidas, ya que la mitad de la provincia se encuentra bajo riesgo “extremo”, mientras que el resto del territorio bonaerense presenta riesgo “alto” y “muy alto”.
De hecho, entre las áreas más sensibles se destacan el sur y sudeste, el Delta del Paraná y los sectores cercanos a la cuenca del Salado. A su vez, los informes oficiales adelantaron que el riesgo podría desplazarse hacia el noreste bonaerense, acercándose a la Capital Federal y el Conurbano.
¿Qué significa el nivel “extremo” de incendios?
Según el SNMF, el nivel de alerta se define a partir del índice FWI (Fire Weather Index). Se trata de una herramienta diseñada en Canadá que fue tomada en Argentina para evaluar el peligro de los incendios forestales.
Para utilizar este índice se calculan diariamente los datos de temperatura, humedad relativa, precipitaciones acumuladas y la velocidad del viento de las últimas 24 horas. El valor que se obtiene de este cálculo representa el comportamiento potencial que podría tener un incendio en el momento más crítico del día, estimado alrededor de las 16.
Frente al nivel “extremo”, desde el SNMF, advirtieron que la situación debe ser considerada potencialmente explosiva o extremadamente crítica, debido a las dificultades para controlar el fuego.
Además, anunciaron que para los meses de enero y febrero el fuego se mantendrá superior a lo normal, sobre todo en el centro y norte de la Patagonia, el oeste de Buenos Aires, este de San Luis, Córdoba, La Pampa y el oeste de Santa Fe.

Medidas clave para prevenir los incendios forestales
La prevención de incendios forestales comienza con una gestión adecuada del territorio. Por eso, el mantenimiento de cortafuegos, la limpieza de material vegetal seco y el manejo controlado de combustibles reducen la propagación del fuego. Además, estas acciones disminuyen la intensidad de los incendios cuando ocurren.
A nivel comunitario, la educación ambiental resulta fundamental. En este sentido, informar sobre el uso responsable del fuego, la prohibición de quemas en épocas críticas y la correcta disposición de residuos evita muchos focos de origen humano. Así, la prevención se vuelve una tarea compartida entre autoridades y ciudadanía.
También es clave fortalecer los sistemas de detección temprana. La combinación de vigilancia terrestre, monitoreo satelital y alertas meteorológicas permite actuar con rapidez. De esta manera, se reduce el impacto ambiental, se protege la biodiversidad y se preservan los bosques como aliados frente al cambio climático.



