Cientos de personas protagonizaron este martes 23 de diciembre unaprotesta en Mendoza para rechazar los recientes proyectos mineros aprobados en la provincia.
Es que, semanas atrás, la Legislatura mendocina aprobó el polémico proyecto de cobre San Jorge y otras iniciativas mineras.
La aprobación se dio pese al rechazo de asambleas socioambientales y organizaciones sociales de toda la provincia.
Por ello, este martes se organizó esta protesta en Mendoza que recorrió más de siete cuadras, desde el centro hasta la Casa de Gobierno.
Manifestantes de al menos 15 regiones de Mendoza confluyeron bajo la consigna «el agua no se negocia».
Allí, exigieron al gobernador Alfredo Cornejo la derogación de las dos leyes recientemente aprobadas.
La manifestación comenzó alrededor de las 10:30 en el Kilómetro Cero, en Plaza Belgrano, y contó con numerosos vecinos autoconvocados.

Los proyectos mineros en Mendoza cuestionados en la protesta
Las manifestaciones de este martes apuntaron a la derogación de las leyes provinciales 9.684 y 9.685.
Estas habilitaron las declaraciones de impacto ambiental para diversos proyectos de explotación minera en la provincia.
En particular, se trata del proyecto de cobre en el cerro San Jorge, ubicado en Uspallata, y cerca de treinta iniciativas extractivas en Malargüe.
El proyecto PSJ Cobre Mendocino, antes conocido como mina San Jorge, genera particular preocupación por tratarse de una operación a cielo abierto.
La iniciativa está actualmente en manos de la empresa suiza Zonda Metals GmBH junto al Grupo Alberdi.
En 2011, la Legislatura provincial ya había descartado este proyecto por su impacto ambiental en una zona hídrica sensible.
La controversia por las sustancias químicas
La protesta de este martes reivindicó la Ley 7722, sancionada en 2007 en Mendoza tras una fuerte movilización social.
Esta norma prohíbe el uso de sustancias tóxicas como el cianuro y mercurio en la minería metalífera.
Sin embargo, el oficialismo provincial argumenta que los químicos previstos en el proyecto no estarían alcanzados por esa prohibición.
Entre estas sustancias figuran:
- Metil Isobutil Carbinol
- Isobutil Xantato de Sodio
- Poliacrilamida Aniónica
- Óxido de Calcio

Las asambleas socioambientales rechazan completamente esta interpretación, ya que consideran que cualquier sustancia química utilizada en megaminería representa un riesgo para el agua y los ecosistemas de la provincia.
Sin embargo, el gobernador Cornejo minimizó el impacto hídrico de la actividad minera.
Actualmente, con apoyo del Gobierno Nacioanl, sostiene que el mayor consumo de agua proviene del sector agrícola y del uso residencial.
«El problema no radica en la minería, sino en el derroche», afirmó, una frase que generó un fuerte rechazo entre los sectores movilizados.
El simbolismo histórico y una fecha clave
La fecha elegida para las protestas en Mendoza remite a las masivas movilizaciones de 2019.
Aquel año, el entonces gobernador Rodolfo Suárez intentó modificar la Ley 7722 y debió retroceder tras una ola de protestas.
De aquel proceso surgió el «Día del Parientazo», con epicentro en el Valle de Uco.
Los participantes evocaron la figura del general José de San Martín y definieron la jornada como una «gesta patriótica por el agua».
Ese territorio tiene profundo significado histórico: allí San Martín se reunió con los pueblos pehuenches antes del cruce de la Cordillera.
Las asambleas mendocinas retoman ese legado para impulsar lo que definen como una nueva «gesta libertadora», esta vez en defensa del agua frente al avance de la megaminería.



