Durante el último fin de semana, autoridades ambientales de Neuquén llevaron a cabo una serie de operativos conjuntos entre Guardafaunas y la Policía provincial. El objetivo fue verificar el cumplimiento de las leyes que protegen la fauna silvestre y los recursos forestales.
Los procedimientos se realizaron en las rutas 237, 63, 7, 9 y 21, en puntos estratégicos del territorio neuquino. Allí se incautaron truchas, codornices y leña nativa, como parte de una serie de infracciones vinculadas al transporte ilegal de especies y recursos naturales.
En total, se labraron siete actas por violaciones a la Ley Provincial 2539, además de multas por pesca nocturna y por el traslado de leña sin la documentación necesaria. Las aves incautadas fueron devueltas a su hábitat, en tanto que los infractores enfrentarán sanciones proporcionales a la gravedad de las faltas.
Estas acciones son parte de una estrategia integral de conservación, en la que diversas localidades como San Martín de los Andes, Picún Leufú y Las Ovejas trabajan de forma articulada para reducir la presión sobre la biodiversidad local.

El impacto ambiental de la pesca ilegal
Uno de los puntos más delicados del operativo fue en Villa Meliquina, donde se decomisaron 50 truchas arcoíris y se incautaron cañas de pescar y otros elementos utilizados en la actividad. Esta especie, altamente valorada por pescadores deportivos, requiere de controles precisos para evitar su sobreexplotación.
La pesca nocturna está prohibida porque afecta los ciclos biológicos de los peces y reduce su capacidad de reproducción. Además, la acumulación de ejemplares capturados de forma irregular pone en riesgo la estabilidad de los ecosistemas acuáticos.
Las sanciones buscan no solo castigar, sino también educar sobre prácticas sostenibles. La actividad pesquera puede coexistir con la conservación siempre que se respeten temporadas, cupos y zonas habilitadas.

Conciencia y cumplimiento: claves para proteger la fauna
Más allá de las truchas, se incautaron dos codornices transportadas sin permiso, y una carga de leña nativa que era trasladada sin guía forestal. Estas infracciones reflejan una problemática más amplia: el uso no regulado de los recursos naturales.
La recolección de leña nativa sin control contribuye a la degradación de los bosques, hábitat fundamental para numerosas especies de flora y fauna. Su extracción descontrolada acelera la pérdida de biodiversidad y altera el equilibrio ecológico.
Estos controles no solo buscan frenar delitos ambientales, sino también promover un vínculo respetuoso con la naturaleza. Proteger la fauna y los recursos forestales es fundamental para mantener los ecosistemas patagónicos saludables y funcionales.



