Más de veinte organizaciones ecologístas alertan que una nueva propuesta de Código de Ordenamiento Territorial pone en peligro tanto el abastecimiento de agua como la salud de la población, ya que autoriza la destrucción de los humedales en medio de un escenario de cambio climático y sequías frecuentes.
Un colectivo de entidades sociales y ambientales ha lanzado una seria advertencia acerca de las posibles consecuencias de un nuevo borrador del Código de Ordenamiento del Territorio (COT) para el partido de Escobar.
Conforme a estas agrupaciones, entre las cuales se encuentra SOS Hábitat, la propuesta, que ha sido promovida por el gobierno municipal y enviada al Concejo Deliberante, contraviene la legislación actual y facilita la destrucción de humedales.
Esta situación, señalan, podría intensificar los problemas de escasez y contaminación del agua en la zona.
Un panorama de crisis hídrica y ausencia de planificación
Las organizaciones destacan que el 80% de los habitantes y de la actividad económica de Escobar dependen de las reservas de agua subterránea. El 20% restante se provee del río Paraná de las Palmas, cuyas aguas también enfrentan una fuerte presión.
Esta advertencia adquiere una importancia particular en el marco de una crisis hídrica a nivel mundial, que se ve intensificada por el cambio climático.
Los especialistas indican que el agua dulce del planeta está disminuyendo a una velocidad nunca antes vista. Esta realidad se ha manifestado claramente en Escobar y sus alrededores con la extensa sequía que tuvo lugar entre 2020 y 2023, y que ha continuado durante 2024 y 2025.
La condición del río Paraná de las Palmas es motivo de especial inquietud. Los constantes bajos niveles del agua no solo reducen la cantidad disponible, sino que también aumentan la concentración de sustancias contaminantes como efluentes cloacales sin tratamiento, productos agroquímicos, plásticos y desechos industriales, lo que complica su proceso de potabilización.
La destrucción de los humedales en riesgo, medidas «contradictorias»
Los colectivos ecologistas afirman que los humedales desempeñan un papel fundamental en el ciclo hidrológico. Funcionan como «esponjas» que absorben y moderan el flujo del agua, y actúan como «riñones naturales» al depurarla.
A pesar de esta relevancia, tanto el Código de Ordenamiento del Territorio vigente en Escobar como la nueva propuesta, según denuncian las organizaciones, posibilitan la aniquilación de estos ecosistemas para dar paso a proyectos urbanísticos e industriales.
Las obras que implican rellenos y construcción de terraplenes se llevan a cabo, según afirman, sin los estudios de impacto ambiental acumulativo necesarios y sin la consulta ciudadana que exige la ley.
Para evidenciar las secuelas de estas políticas, las agrupaciones mencionan el ejemplo del partido vecino de Tigre. Este distrito, que fue uno de los primeros en eliminar sus humedales, ahora se ve en la necesidad de utilizar una toma de agua ubicada en Escobar para poder suministrar este recurso a sus habitantes.
Las organizaciones exhortan a las autoridades a adoptar medidas urgentes para la protección de las fuentes de agua, tanto subterráneas como superficiales, y de los humedales, por ser estos indispensables para garantizar la seguridad hídrica de la comunidad. Con el objetivo de dar mayor visibilidad a su demanda, han iniciado una campaña de recolección de firmas a través de la plataforma Change.org.




