La Administración de Parques Nacionales oficializó la medida de prohibir en cinco áreas protegidas hacer fuego en Parques Nacionales que se extiende hasta abril. Solo se podrá encender fuego en campings habilitados y bajo estricta vigilancia ante la alerta por sequía extrema.
Frente a un escenario climático adverso y con proyecciones de alto riesgo para la temporada estival, se oficializó la prohibición de fuego en Parques Nacionales de la región patagónica y zonas del centro del país. La Administración de Parques Nacionales (APN) determinó que, desde el pasado 5 de diciembre y hasta el 30 de abril de 2026, queda vedada cualquier tipo de quema o encendido de fogatas fuera de las infraestructuras estrictamente autorizadas, con el objetivo de prevenir catástrofes ambientales.
La decisión administrativa, plasmada en la resolución 390/2025, responde a un informe técnico de urgencia que alerta sobre la vulnerabilidad extrema de la vegetación ante la sequía. Según el documento, las condiciones meteorológicas actuales configuran un mapa de peligro inminente, lo que obligó a las autoridades a unificar criterios y endurecer las normativas que regulan el uso de elementos de ignición en áreas protegidas.
Zonas críticas y alcance de la medida
La normativa pone especial énfasis en los corredores turísticos más visitados del sur argentino. En concreto, los Parques Nacionales Lanín, Nahuel Huapi, Los Arrayanes, Lago Puelo y Los Alerces han sido catalogados como los puntos de mayor riesgo de incendios forestales. En estos territorios, la restricción es absoluta para el uso de fuego agreste.
Sin embargo, la APN estableció una única excepción para garantizar la operatividad turística: el uso de fuego estará permitido exclusivamente en campamentos organizados por prestadores habilitados (concesionarios), y únicamente dentro de las instalaciones diseñadas para la cocción de alimentos. Esto elimina la posibilidad de hacer fuego en áreas de acampe libre o zonas no concesionadas, donde la vigilancia es menor.
Coordinación regional y sanciones severas
Esta disposición federal se alinea con las estrategias provinciales de Neuquén, Río Negro y Chubut, jurisdicciones que ya habían decretado la «emergencia ígnea» mediante decretos locales (198/2025, 1.004/2025 y 1.392/2025 respectivamente). La sincronización entre Nación y provincias busca evitar la dispersión de criterios que complicaba los operativos de prevención en años anteriores.
Asimismo, el organismo advirtió que habrá tolerancia cero con los infractores. El nuevo marco regulatorio no solo prevé las máximas multas administrativas vigentes, sino que instruye la realización inmediata de denuncias penales contra quienes violen la veda, especialmente si su accionar deriva en un foco de incendio activo.
Con esta resolución, se deroga una normativa previa de mayo que otorgaba cierta discrecionalidad a las intendencias de cada parque nacional, imponiendo ahora un mando centralizado y restrictivo para blindar la Patagonia durante los meses más calurosos del año.





