El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) una marcada variabilidad climática. Aunque no se esperan lluvias significativas, el ingreso de un frente frío cambiará las condiciones hacia el fin de semana.
Balance de la semana y transición
Este jueves, último día de abril, presenta un escenario estable con temperaturas entre los 8°C y 23°C y vientos leves del sector sur. El viernes 1° de mayo, la mínima subirá a 15°C y la máxima alcanzará los 25°C, manteniendo una baja probabilidad de precipitaciones (0% a 10%).
Sin embargo, hacia el final del viernes, un frente frío intenso avanzará sobre el centro del país. Esto provocará:
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Rotación del viento hacia el sector sur.
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Inestabilidad pasajera con posibles lluvias aisladas.
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Intensificación de las ráfagas durante la noche.
El clima el fin de semana largo
El sábado marcará el cambio más fuerte con un descenso térmico significativo:
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Temperaturas: Mínima de 10°C y máxima de 18°C.
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Vientos: Alerta por ráfagas de entre 42 y 50 km/h, lo que reducirá la sensación térmica.
El domingo continuará fresco, con una mínima de 7°C y una máxima de 18°C, pero con cielos despejados y sin lluvias, ideal para actividades al aire libre.
Tendencia para la próxima semana
Del lunes 4 al miércoles 6 de mayo, se esperan temperaturas moderadas (mínimas de 12°C a 16°C y máximas de 22°C). El cielo estará mayormente nublado, manteniendo la estabilidad general en la región.
Situación en la Provincia de Buenos Aires
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Norte bonaerense: Se registran bancos de niebla, por lo que se recomienda extrema precaución al conducir.
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Costa Atlántica: El viernes se espera un frente ventoso desde Bahía Blanca hasta Pinamar.
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Sudeste: El sábado será inestable con lluvias entre Necochea y San Clemente del Tuyú, y vientos fuertes en localidades como Tandil y Balcarce.
Alertas por nieve en el sur del país
El SMN emitió una alerta amarilla por nevadas para el noroeste de Chubut. Ante el riesgo de interrupción de actividades, las autoridades recomiendan:
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Circular con vehículos preparados para hielo y nieve.
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Revisar techos y desagües para soportar la acumulación de nieve.
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Asegurar la ventilación de hogares para evitar intoxicaciones por monóxido de carbono.
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Contar con un kit de emergencia y reserva de alimentos no perecederos.



