La Laguna del Cisne, ubicada en el departamento de Canelones, vuelve al centro del debate ambiental. Una propuesta impulsada por organizaciones sociales busca incorporarla al sistema de áreas protegidas de Uruguay.
Además, el planteo incluye su ingreso al Sistema Departamental de Áreas de Protección Ambiental y al Sistema Nacional de Áreas Protegidas. En consecuencia, se apunta a garantizar su conservación a largo plazo.
Por lo tanto, la iniciativa pone el foco en la protección del agua como derecho humano. Asimismo, refuerza la necesidad de una gestión pública y comunitaria.

Un proyecto que prioriza el acceso al agua y la participación social
La Comisión en Defensa de la Laguna del Cisne y el Yasyry promueve una estrategia integral. En ese sentido, propone medidas orientadas a preservar la calidad y disponibilidad del recurso hídrico.
Además, el proyecto contempla la expropiación de padrones colindantes a la laguna y a la planta potabilizadora de OSE. De este modo, se busca proteger el entorno inmediato.
Asimismo, la iniciativa plantea que esta acción constituye una inversión en salud pública y resiliencia climática. Por lo tanto, se pretende asegurar un acceso responsable y monitoreado.
Por otra parte, se destaca la importancia de la participación ciudadana en la toma de decisiones. En consecuencia, se promueve una gestión inclusiva.
Presiones ambientales y conflictos en aumento
En los últimos años, la laguna enfrentó múltiples amenazas. Entre ellas, se destacan el crecimiento demográfico y los proyectos inmobiliarios.
Además, la expansión urbana avanzó en un contexto con infraestructura de saneamiento insuficiente. En consecuencia, aumentaron los riesgos de contaminación.
Asimismo, la actividad agropecuaria intensiva dejó impactos persistentes. Por lo tanto, se detectó la presencia de agroquímicos en el agua y en la fauna.
Por otro lado, nuevos desarrollos privados generaron conflictos socioambientales. Así, se incrementa la presión sobre este ecosistema clave.

Características ambientales de la Laguna del Cisne y su importancia ecológica
La Laguna del Cisne es la única laguna natural de Canelones. Además, cumple un rol esencial como fuente de agua potable desde 1970 para la Costa de Oro.
Asimismo, funciona como un reservorio de biodiversidad. En consecuencia, alberga especies acuáticas y terrestres que dependen de su equilibrio ecológico.
Por otra parte, actúa como regulador ambiental. Así, contribuye a estabilizar el ciclo hídrico y a mitigar impactos climáticos.
Además, su cuenca integra procesos naturales y actividades humanas. Por lo tanto, su conservación resulta clave para la sostenibilidad regional.
Finalmente, este ecosistema posee un valor social y cultural significativo. En consecuencia, su preservación también fortalece la identidad local.
Hacia un modelo de gestión sustentable y educativo
La propuesta incluye la creación de un Centro de Formación Popular en Agroecología. En ese sentido, se busca promover prácticas sostenibles.
Además, el espacio estaría orientado a la restauración ambiental y la producción agroecológica. De este modo, se impulsa la transición ecológica.
Asimismo, se plantea una gestión conjunta entre organizaciones, instituciones educativas y actores locales. Por lo tanto, se fortalece el conocimiento territorial.
Por otra parte, el proyecto apunta a generar oportunidades para jóvenes y comunidades. En consecuencia, se promueve el arraigo local.
Finalmente, la iniciativa busca consolidar un modelo que integre conservación, educación y participación. Así, la Laguna del Cisne podría convertirse en un referente ambiental.



