Los modelos climáticos anticipan un fenómeno de El Niño de fuerte intensidad desde la primavera de 2026. Este evento podría generar un incremento significativo de lluvias y tormentas en gran parte del Litoral argentino, con impactos también en Uruguay, el sur de Brasil y Paraguay.
Según meteorólogo Leonardo De Benedictis, en dialogo con el portal Elonce, el fenómeno comenzaría a sentirse entre septiembre y octubre, prolongándose hasta marzo o abril de 2027. A diferencia de tormentas aisladas de años recientes, El Niño provoca precipitaciones más generales y persistentes, aumentando el riesgo de crecidas de ríos e inundaciones.
Qué es El Niño
El Niño es una alteración de la circulación atmosférica y oceánica en el Pacífico tropical, caracterizada por:
- Debilitamiento de los vientos alisios.
- Desplazamiento de aguas cálidas hacia América.
- Modificación de lluvias y temperaturas a escala global.
Sus efectos se sienten en América, Asia y Europa, y en Argentina suelen impactar con fuerza en el Litoral y la zona central.
Impactos principales en Argentina
- Aumento de lluvias: precipitaciones muy por encima de lo normal.
- Riesgo de inundaciones: mayor frecuencia de tormentas severas y crecidas de cuencas fluviales.
- Impacto agropecuario: anegamientos rurales, dificultades en cosechas y demoras logísticas.
- Variaciones de temperatura: primaveras más cálidas y cambios en patrones habituales.
- Complicaciones logísticas: exceso hídrico afecta transporte y producción.

Alerta 2026: posible “Súper El Niño”
Meteorólogos advierten que hacia septiembre de 2026 podría desarrollarse un Súper El Niño, con mayor intensidad que eventos previos.
Esto contrasta con el fenómeno opuesto, La Niña, caracterizado por sequías y descenso de lluvias, como se espera hacia finales de 2024 o inicios de 2025.
Prevención y preparación
De Benedictis subrayó la importancia de:
- Monitoreo permanente de caudales y precipitaciones.
- Medidas anticipadas de municipios y organismos frente a lluvias extraordinarias.
- Conciencia comunitaria para evitar alarmas innecesarias, pero estar preparados para un período con mayores precipitaciones.
La experiencia de fenómenos anteriores muestra que la falta de preparación puede derivar en pérdidas económicas, daños a infraestructura y afectaciones sociales. Por ello, se recomienda fortalecer sistemas de alerta temprana, planes de evacuación y obras de defensa hídrica.
Contexto regional
El Niño no solo impacta en Argentina:
- En Uruguay, suele provocar inundaciones en zonas bajas del litoral oeste.
- En el sur de Brasil, incrementa el riesgo de tormentas severas y desbordes de ríos.
- En Paraguay, afecta la cuenca del río Paraguay y genera complicaciones en la producción agrícola.
Estos efectos interconectados muestran la necesidad de una cooperación regional para enfrentar el fenómeno.
El Niño 2026 podría convertirse en uno de los fenómenos más intensos de las últimas décadas, con impactos directos en el Litoral argentino y la región. La preparación preventiva y la articulación institucional serán claves para mitigar riesgos de inundaciones, proteger comunidades y sostener la producción agropecuaria en un escenario de lluvias extraordinarias.



