Un estudio en Japón confirmó que el supervolcán Kikai está acumulando magma fresco a pocos kilómetros de profundidad

La Universidad de Kobe confirmó que la caldera Kikai, ubicada al sur de la isla de Kyūshū, está acumulando nuevo magma en su reservorio volcánico. El estudio, publicado en Communications Earth & Environment, revela que este supervolcán —responsable de la erupción más potente del Holoceno hace unos 7.300 años— se encuentra en un proceso activo de recarga.

Los análisis sísmicos y químicos demostraron que el magma presente es más reciente que el expulsado en la erupción Akahoya, lo que indica una inyección continua de material fresco a profundidades de entre 2,5 y 6 km.

Importancia del sistema magmático

El supervolcán Kikai es considerado uno de los más peligrosos del planeta. Su estudio aporta información clave:

  • Recarga activa: confirma que el sistema no está inactivo y evoluciona tras la gran erupción del Holoceno.
  • Laboratorio natural: permite comprender cómo se llenan las cámaras magmáticas de los supervolcanes, mejorando la predicción de erupciones en sistemas como Yellowstone (EE. UU.) o Toba (Indonesia).
  • Volumen de magma: el reservorio mapeado es masivo y muestra una inyección continua desde fuentes profundas.
  • Evolución geológica: evidencia que las calderas gigantes pueden reutilizar la misma cámara superficial en múltiples ciclos eruptivos a lo largo de milenios.
supervolcán Kikai
Investigaciones recientes revelan la recarga activa del supervolcán Kikai.

Riesgos potenciales

Aunque la recarga no implica una erupción inmediata, los científicos advierten sobre posibles escenarios de riesgo:

  • Erupción de gran escala (VEI-7): similar a la Akahoya, que expulsó más de 130 km³ de material.
  • Tsunamis devastadores: por su ubicación submarina, una erupción podría afectar las costas de Japón, Corea y China.
  • Flujos piroclásticos: capaces de alcanzar más de 150 km de distancia, con consecuencias catastróficas.
  • Impacto climático global: la liberación de cenizas y aerosoles alteraría el clima regional e internacional.
  • Erupciones menores: el domo de lava en la isla Satsuma Iwo-jima mantiene actividad constante con emisiones de ceniza.

Contexto histórico y científico

La última gran erupción de Kikai, conocida como Akahoya, ocurrió hace unos 7.300 años y es considerada la más potente del Holoceno. Expulsó más de 130 km³ de material, alterando el clima y devastando amplias zonas del archipiélago japonés.

Hoy, el monitoreo constante mediante ondas sísmicas y análisis geoquímicos permite comprender mejor la dinámica interna del volcán y anticipar riesgos. Para los especialistas, estudiar Kikai es fundamental para diseñar estrategias de prevención y seguridad en una región densamente poblada.

El supervolcán Kikai recuerda que los sistemas geológicos de gran escala permanecen activos durante milenios. Aunque no hay señales de una erupción inminente, su recarga magmática es un alerta científica y regional: cualquier evento futuro tendría consecuencias devastadoras para Japón y un impacto global en el clima.

Compartí esta nota

Últimas noticias

Te pueden interesar
Te pueden interesar

Países Bajos acelera su adaptación climática ante olas de calor cada vez más intensas y frecuentes

La incorporación de infraestructura verde aparece como una de las herramientas más eficaces para la adaptación climática.

San Juan enfrenta riesgo extremo de incendios: prohibiciones de hogueras y pirotecnia, vigilancia con drones en España

San Juan de este año está marcado por un riesgo sin precedentes de incendios, lo que ha llevado a implementar medidas estrictas de seguridad.

Redes criminales ambientales transnacionales mueven millones en tráfico ilegal y expolio cultural, alerta la Fiscalía

El crimen ambiental crece globalmente, siendo uno de los desafíos más lucrativos y complejos para las autoridades.

Portugal refuerza prevención ante incendios forestales extremos: tormentas dejan miles de árboles caídos como combustible

Portugal enfrenta un verano complicado por incendios forestales debido a tormentas y biomasa acumulada. Autoridades refuerzan medidas preventivas.