Las verduras son uno de los alimentos más importantes de la piramide alimenticia gracias a sus múltiples beneficios para salud, ya que aportan minerales y vitaminales esenciales para el cuerpo. Pero estos alimentos pueden volverse mucho más beneficiosos si se cultivan de manera natural, como ocurre en las huertas orgánicas.
De acuerdo con Jorge Romero, responsable de una quinta agroecológica de Chivilcoy, una de las claves para lograr verduras sanas es que la tierra también lo este. Para esto, el productor descarta el uso de agroquímicos, reemplazándolos por preparados caseros.
Por esta razón, Romero comenzó a implementar sus propios métodos que consisten en el uso de “purín de ortiga” como repelente y fertilizante. Se trata de un preparado de fermentación que incluye ceniza y “sulfocácico” a base de azufre hervido para el control de plagas, mientras que para el suelo utiliza lo que se conoce como cama de pollo estacionada por dos años.
Estas formas de cuidar de los cultivos y la tierra lo llevaron a lograr la certificación oficial de su tecnología de producción, luego de haber aprobado los rigurosos análisis de ingenieros.

Un modelo de producción que impulsa la economía social
La verdura natural cultivada en la huerta orgánica de Romero es el producto estrella de un emprendimiento familiar que se adapta a los tiempos actuales, incluso en el área de la comercialización.
En ese sentido, la mercadería es entregada en bolsones a domicilio o vendida en ferias locales donde los clientes pueden abonar con Cuenta DNI y acceder al beneficio del 40% sobre los precios que cuentan con valores competitivos que atraen a todo tipo de economía.
Además, cuentan con el apoyo de las redes sociales como herramientas de difusión que los ayuda a dar a conocer sus productos y métodos de producción.
Cómo crear una huerta ecológica en casa
Para iniciar una huerta ecológica en casa, es fundamental elegir un espacio con buena luz solar, como un balcón, patio o jardín. Además, se recomienda utilizar recipientes reciclados o canteros y optar por tierra fértil enriquecida con compost orgánico.
Asimismo, la selección de cultivos debe adaptarse al clima y a la estación del año. En consecuencia, hortalizas como lechuga, tomate, acelga o hierbas aromáticas suelen ser ideales para principiantes por su fácil manejo.
Por otra parte, es clave evitar el uso de agroquímicos y promover métodos naturales de control de plagas. Así, el riego regular, la rotación de cultivos y la asociación de plantas favorecen un crecimiento saludable y sostenible.

Las múltiples ventajas de una huerta ecológica
Contar con una huerta ecológica permite acceder a alimentos frescos, libres de químicos y con alto valor nutricional. Además, fomenta hábitos de consumo más responsables y conscientes.
Asimismo, contribuye al cuidado del ambiente al reducir residuos y emisiones asociadas al transporte de alimentos. En consecuencia, se promueve un modelo más sustentable a nivel doméstico.
Por último, cultivar en casa fortalece el bienestar emocional y el vínculo con la naturaleza. Así, se convierte en una actividad que combina salud, aprendizaje y compromiso ambiental.



