El conflicto ambiental en torno una denuncia por contaminación a la avícola Jurjen volvió a ocupar un lugar central en la Comisión de Medio Ambiente del Concejo Deliberante de Necochea.
Vecinos y vecinas del barrio Los Tilos se presentaron nuevamente para reclamar soluciones frente a lo que describen como una situación “insostenible”, marcada por olores nauseabundos, proliferación de moscas y un manejo inadecuado de los desechos.
Reclamos vecinales y denuncia por contaminación ante la Defensoría
Residentes entregaron una nota acompañada por más de 300 firmas y adelantaron la denuncia presentada ante la Defensoría del Pueblo.
“No se puede vivir más así”, expresaron, señalando que el mal manejo del guano, huevos rotos y gallinas muertas genera una contaminación que afecta directamente la calidad de vida en toda la zona.
Antecedentes y controles pendientes
La directora de Medio Ambiente, Isabel Genova, recordó que hace un año y medio, al recorrer la avícola Jurjen, “los corrales blancos estaban negros, plagados de moscas”. En ese momento se labró un acta porque la quinta no contaba con habilitación y se solicitó su regularización.
El expediente fue derivado al Juzgado de Faltas, y aunque la empresa cambió de administración, los vecinos aseguran que la situación no mejoró en su totalidad.

Medidas acordadas por la Comisión
Ante este panorama, la Comisión resolvió:
- Actualizar los controles junto con SENASA.
- Efectuar sugerencias de buenas prácticas ambientales.
- Aumentar la frecuencia del retiro de desechos.
- Supervisar el tratamiento de los cadáveres de animales.
- Elevar la queja a Asuntos Agrarios, Policía Ecológica, Control Urbano y SENASA.
Además, se reprogramó un control para el 15 de noviembre, con el objetivo de verificar la manipulación diaria de residuos y efectuar denuncias si se detectan nuevas irregularidades.
La versión institucional y la crítica vecinal
El comunicado oficial del Concejo Deliberante señaló que “la Comisión recibió a Isabel Genova y a vecinos de los barrios aledaños —9 de Julio, Los Tilos y Camioneros—, quienes expresaron su malestar por la cantidad de moscas”. También se informó que se invitará al dueño de la avícola y a organismos provinciales para explicar los sistemas de control de plagas.
Sin embargo, los vecinos aseguran que esa descripción “no refleja la gravedad real del problema” que viven a diario.
Importancia del control avícola
El caso de Jurjen pone en evidencia la necesidad de un control riguroso de las empresas avícolas, fundamental para:
1. Sanidad y bienestar animal
- Prevención de enfermedades como influenza aviar o salmonelosis.
- Buenas prácticas ambientales que reducen el estrés y mejoran la salud de las aves.
2. Calidad e inocuidad del producto
- Garantizar que los productos avícolas sean seguros para el consumo humano.
- Asegurar la trazabilidad en toda la cadena de producción.
3. Eficiencia y competitividad económica
- Monitoreo de parámetros productivos como conversión de alimento y tasas de mortalidad.
- Gestión de riesgos y planes de contingencia para mantener la viabilidad empresarial.
4. Impacto económico y social
- Asegurar la seguridad alimentaria, con proteínas accesibles y de calidad.
- Generar empleo sostenible en producción, distribución y comercialización.
El conflicto por la avícola Jurjen refleja la tensión entre la actividad productiva y la calidad de vida de las comunidades. La resolución del problema exige controles más estrictos, transparencia en la gestión ambiental y un compromiso real con la bioseguridad y el bienestar animal.



