La docente Macarena Uría, egresada de la Universidad Nacional de Río Cuarto, fue seleccionada entre las 24 semifinalistas del premio nacional “Docentes que inspiran” gracias a un proyecto educativo con impacto ambiental. Desde La Carlota, Córdoba, lidera una iniciativa que transforma colillas de cigarrillos en papel reciclado.
El programa, denominado “Tu colilla, nuestra agenda inteligente”, involucra a estudiantes de la Escuela Superior Nacional de esa localidad. La propuesta combina ciencia, reciclaje y conciencia ambiental, destacándose entre más de dos mil proyectos presentados en todo el país.
La Fundación Varkey, promotora del premio, reconoció el valor pedagógico y ecológico de la experiencia. Macarena fue invitada a exponer su trabajo y compartir cómo el proyecto promueve la participación juvenil en la búsqueda de soluciones sostenibles.
El proceso desarrollado por el grupo incluye la descontaminación de las colillas mediante un hongo comestible y la posterior elaboración artesanal de papel, utilizado luego para agendas y calendarios elaborados por los propios estudiantes.

El poder de la ciencia y la educación para transformar residuos
La técnica aplicada se basa en la micorremediación, un método natural donde hongos ayudan a degradar contaminantes. Las colillas, una vez colonizadas por el hongo Pleurotus ostreatus, pasan por un ciclo de tratamiento de aproximadamente dos meses.
Durante este tiempo, los estudiantes observan cómo el hongo crece y transforma un residuo tóxico en un material reutilizable. Al finalizar, las fibras obtenidas se unen con carboximetilcelulosa para fabricar un papel flexible, adecuado para distintos usos.
La propuesta, además de reducir residuos peligrosos, busca despertar interés en la ciencia y la tecnología, mostrando cómo la biotecnología puede ser una aliada en la lucha contra la contaminación ambiental.
El proyecto sigue creciendo y, mientras aguarda la definición del premio nacional, la docente y sus alumnos proyectan nuevas aplicaciones para el papel reciclado y su integración en acciones comunitarias.

Colillas de cigarrillo: una amenaza silenciosa para el ambiente
Aunque pequeñas y desechadas casi sin pensar, las colillas de cigarrillo son uno de los residuos más contaminantes del mundo. Se estima que cada año se arrojan al ambiente unos 4,5 billones de colillas, que contienen restos de nicotina, alquitrán, metales pesados y microplásticos.
Al llegar a la tierra o al agua, liberan sustancias tóxicas que afectan suelos, ríos y océanos, impactando en la fauna y flora. Una sola colilla puede contaminar hasta 50 litros de agua potable o alrededor de un metro cuadrado de suelo fértil.
Además, su composición incluye plásticos que tardan décadas en degradarse, contribuyendo al grave problema de los microplásticos en ecosistemas naturales. Por eso, iniciativas como la de La Carlota resultan fundamentales para concientizar sobre la importancia de reducir este tipo de desechos y fomentar su tratamiento adecuado.
El proyecto de Macarena Uría demuestra que la educación puede ser un motor de cambio. Al transformar un desecho tóxico en un recurso útil, se promueve una mirada crítica y creativa frente a los problemas ambientales que nos afectan a todos.



