Si bien apunta a mejorar la limpieza urbana y mantener en condiciones los espacios públicos de la Ciudad, el Gobierno porteño anunció una medida que también generó polémica. Aplicará multas de hasta $ 900 mil por revolver la basura.
Busca frenar los actos de vandalismo que afectan al sistema de recolección de residuos en el distrito. Sin embargo, quienes habitualmente revisan los contenedores buscan restos de alimentos para comer o bien artículos para revender debido a la falta de sustento económico.
Las sanciones que impondrá la Ciudad de Buenos Aires por revolver la basura
La medida fue dispuesta por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, quien instruyó a la Policía de la Ciudad y al Ministerio de Seguridad a intervenir ante este tipo de conductas, exigiendo la limpieza inmediata del área afectada y, en caso de negativa, sancionando a los responsables según lo establece el Código Contravencional.

“Di la orden al Ministerio de Seguridad y a la Policía de la Ciudad que, si encuentran a alguna persona o grupo de personas removiendo basura de los contenedores y ensuciando nuestra ciudad, les exijan que limpien y ordenen todo de inmediato. Si se niegan, que los sancionen según la normativa vigente”, expresó el jefe de Gobierno.
¿De cuánto serán las multas por revolver basura?
Según el Código de Contravenciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, quienes infrinjan esta medida pueden enfrentar:
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Multas que van desde $ 59.260 hasta $ 890.544, según el valor de la unidad fija actual ($731,62).
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Sanciones alternativas, como entre 1 y 15 días de trabajos de utilidad pública.
Estas penalidades corresponden a lo establecido en la normativa vigente para el cuidado del espacio público y la gestión adecuada de residuos urbanos.
Objetivo de la norma y cuestionamientos
Desde el Ejecutivo porteño señalaron que el propósito de esta medida es desincentivar que personas revuelvan residuos en los contenedores, lo que muchas veces deriva en mugre acumulada, malos olores y dispersión de basura en veredas y calles.

Esta acción se enmarca en una serie de políticas orientadas a fortalecer la limpieza de los entornos urbanos, promoviendo el correcto uso de los contenedores verdes y negros, y apuntando a mejorar la convivencia ciudadana en materia ambiental.
Sin embargo, generalmente las personas que revisan los contenedores están buscando restos de alimentos para comer o artículos para revender porque justamente no tienen un sustento económico, por lo que parece improbable que puedan ser obligados a pagar una multa pecuniaria o se vieran presumiblemente afectados por la amenaza de sanción.
Los números y los problemas con los contenedores
En el primer semestre del año se registraron 25.546 casos de vandalismo sobre estos dispositivos, lo que equivale a un promedio de más de 4.200 incidentes por mes. Los daños se detectaron mediante el patrullaje de verificadores y los reportes realizados por vecinos.
En la mayoría de los casos, según informaron, los contenedores pudieron ser reparados con el reemplazo de piezas como tapas, pedales o tensores. No obstante, algunos resultaron completamente inutilizables y debieron ser retirados.
Por eso, el Ejecutivo porteño completó la instalación de 7000 contenedores antivandálicos. Estos nuevos modelos incorporan un sistema tipo “buzón” con tapa de resorte, que permite depositar las bolsas pero impide su extracción.



