Entre la segunda quincena de diciembre y el Día de Reyes (6 de enero), la producción de residuos reciclables y húmedos en Argentina se incrementa alrededor de un 30 %.
El nivel elevado de desechos continúa durante el verano, especialmente en zonas turísticas, donde la gran afluencia de visitantes y el consumo intensivo generan un impacto ambiental significativo.
Este escenario agrava un problema ya crítico: el crecimiento de los basurales a cielo abierto y otras formas de contaminación.
La propuesta de Creando Conciencia
La cooperativa Creando Conciencia, dedicada al cuidado ambiental y a la reinserción social de ex cartoneros, emitió una serie de recomendaciones para facilitar la tarea de los recicladores y reducir el daño ambiental.
El primer paso es diferenciar entre residuos reciclables, orgánicos y basura:
- Basura: materiales sin funcionalidad que no pueden reincorporarse al ciclo productivo.
- Reciclables: elementos que pueden transformarse en nuevos productos.
- Orgánicos: restos que pueden convertirse en abono para la tierra.
Los reciclables deben llevarse a puntos verdes de la ciudad, mientras que los orgánicos pueden compostarse en el hogar para fertilizar huertas, plantas y árboles.
Composición de la basura en Argentina
Según datos de la cooperativa, la basura diaria en el país se distribuye de la siguiente manera:
- 50 % residuos orgánicos
- 17 % papel y cartón
- 14 % plástico
- 5 % vidrio
- 2 % metales
- 12 % otros
Qué se recicla y qué no
Reciclables (limpios y secos)
- Botellas de PET cristal y color
- Envases de artículos de limpieza (plástico HDPE)
- PET blanco y tapitas
- Telgopor
- Botellas y envases de vidrio
- Latas de conserva, aerosoles, desodorantes y latas de gaseosa
- Papel, cartón, diarios y revistas
No reciclables
- Ramas, pasto y restos de jardinería
- Tierra y cerámica
- Desechos de obras
- Papel higiénico, pañales y apósitos femeninos
- Jeringas
Los residuos orgánicos no se aceptan en plantas de reciclaje, pero pueden separarse y compostarse en el hogar.

Impacto positivo de la separación
Ramiro Martínez, presidente de Creando Conciencia, subrayó: “Cada hogar que separa implica una disminución considerable de lo que se acumula en los basurales. Y todo ello redunda en una menor contaminación ambiental, además de que le brinda oportunidades laborales a los recicladores”.
Separar residuos en épocas de alto consumo multiplica el efecto positivo al final de la cadena, reduciendo la presión sobre el ambiente y fortaleciendo la economía circular.
Acerca de Creando Conciencia
Fundada en 2006 en el partido de Tigre, la cooperativa nació frente a la preocupación por la disposición final de la basura y las condiciones precarias de trabajo de los cartoneros. Hoy cuenta con 51 socios, contratos de recolección en barrios de Benavídez y Tigre, y acuerdos con distintas empresas.
Su doble objetivo es claro: cuidado ambiental y reinserción laboral, demostrando que la gestión responsable de residuos puede ser también una herramienta de inclusión social.
Sobre la necesidad de separar los residuos
El aumento de residuos durante las fiestas y el verano exige un compromiso colectivo. Separar correctamente los desechos no solo reduce la contaminación y los basurales, sino que también fortalece el trabajo de los recicladores y promueve un modelo más sostenible.



