Por primera vez un estudio hizo seguimiento durante 15 años, desde 2003 y hasta 2018, a los bosques de 22 países latinoamericanos y analizó su resistencia a los incendios.
Apenas a mitad del verano europeo, el área incendiada ya se extiende a los Balcanes, Italia y el sureste del Mediterráneo, sobrepasando años anteriores.